Apretando los dientes, solo conseguirás un dolor de muelas

¡Feliz 2022!  Lo sé, algo tardía mi felicitación. Ha habido años en los que me he descubierto  en el descansillo de la escalera saludando a mis vecinos el treinta y uno de enero.

Dicen que es cuestión de costumbres, pero yo me planteo si no será que nos da un poquito de vértigo poner en marcha el contador de las expectativas puestas en los 365 días que tenemos por delante.

Momento de las uvas, tsunami de propósitos que contagiados por la energía colectiva nos invade y pensamos: “Este será mi año”, “El año que está por llegar, vendrá lleno bendiciones”.

Pero, ¿Qué pasa cuando enero avanza sin frenos, y todo sigue igual?

 Se me ocurre que ante esta cuestión crítica apretamos los dientes y respiramos porque todo va a mejorar”.

Y de una manera u otra es probable que sea así, pero a la vida hay que ayudarla un poco. El bruxismo, para lograr objetivos, no sirve, probablemente nos provoque un bonito dolor de muelas sin aportarnos mucho más.

 

Yo también me he visto en alguna situación apretando mis dientes, y  sí, creo en la capacidad de las personas de co-crear con la vida. Pero también te digo que necesitarás algo más.

Ahora  toca ponerse manos a la obra y utilizar una serie de herramientas que aumenten tus posibilidades de contratación o mejora profesional.

Es por ello, que en los próximos post te daremos más herramientas, para ir enriqueciendo tu Ikigai Profesional.

 

Si en tu lista de año nuevo estaba encontrar o mejorar tu empleo, te propongo ponernos manos a la obra y actuar.

¿Has leído o escuchado que una de las claves para lograrlo es pedir un deseo al universo?

Pues sí, cuando consigues plasmar en un papel, con más o menos arte, un dibujo de algo que representa la situación deseada, ya es un avance. Cuando visualizas como y donde quieres trabajar también lo es, pero con eso no es suficiente.

La visualización te ayudará a lograr objetivos; de hecho deportistas de élite la utilizan en sus entrenamientos; y mejorar tu situación laboral no es un objetivo menor. Al igual que hacen los deportistas, debes planificar, entrenar y ejecutar. Importante también, vigilar tu mente para que no te sabotee. Ese es el escenario en el que el universo responderá con oportunidades para ti este año.

El empleo que obtengas será consecuencia de las acciones que realices para encontrarlo.

Si ya tienes tu objetivo plasmado en un papel, tu empleo tendrá nombre y apellidos, sabrás en que sector lo encontrarás, y quizás hasta el nombre de tu futura empresa.

Pero si pasan los días y los empleadores no dan señales de vida, es que hay algo más que debes hacer.

Y no, no es que seas un bicho raro, ni que la vida se haya olvidado de ti el día que repartió “suerte” y por ello se resisten a llamar. Es tu mente que te sabotea con esos pensamientos.

Parte de lo que te falta es encontrar a las personas adecuadas para cada momento, aprender a pedir lo que necesitas de forma concreta y aceptar su ayuda.

No se trata de pedirle a todo el mundo que te ayude a conseguir empleo.
Se trata de pedir a cada persona aquello que pueda aportar.

Sabes ya de la importancia de conocerse y ponerse en valor. Hoy quiero ofrecerte una herramienta aplicada a la búsqueda de empleo en la que necesitarás la colaboración de los demás, y que te servirá de ejercicio para aprender a pedir concretamente aquello que necesitas mientras aprendes más sobre ti mismo.

La ventana de Johari

Con ella descubrirás información sorprendente sobre ti. Desde tu percepción y la de las personas con las que has tenido relación profesional y personal.

Te ayudará a configurar un perfil más concreto, a descubrir áreas de mejora, fortalezas y nuevas competencias o habilidades que no tenías presentes y que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

 

Utiliza la información que te arroje su uso para reconstruir tu curriculum, mejorar tus entrevistas, o tu propuesta de valor.

Ayuda a tus socios en el universo y acepta el feedback de los demás sea cual sea.

¡Comenzamos!

 

Se trata de obtener información sobre ti correspondiente a cuatro áreas diferentes. Las desgloso en el cuadro a continuación.

Trabaja con las tres primeras, cualquier cambio en alguna de ellas influirá directamente en las demás.

Cuanto más amplia sea tu Área Publica más oportunidades encontraras profesionalmente. Serás más visible para empresas y empleadores si trabajas en visibilizar tu marca personal.

El área ciega es un tesoro; Con ella puedes ampliar de forma sencilla “El Área Pública”.

Pregúntate porque los demás ven en ti cualidades o capacidades que tú no habías tenido en cuenta. ¿Las estás sacando rendimiento? ¿Las valoras adecuadamente? 

Si tienes un Área oculta con demasiadas anotaciones, piensa si esto influye en que los empleadores no te llamen. ¿Estas utilizando los canales de comunicación adecuados?  ¿Tienes un curriculum que invite a seguir conociéndote? o ¿Los portales de empleo que utilizas son adecuados a tus intereses?, etc.

Si una vez que hayas hecho este ejercicio, crees necesario que te ayúdennos a explorarlo, no dudes en contactar con nosotros pulsando el siguiente botón.

Además, si es la primera vez que nos lees, te invito a empezar desde el principio en la entrada REINVENTARSE, o si te apetece puedes seguir con la siguiente entrada de la serie BUSCA EMPLEO CUANDO TENGAS EMPLEO.

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