Alice-in-Worderland

Sal del camino de baldosas amarillas y encuentra tu empleo

De creencias y cuentos va la cosa.

1939   Se estrenó El Mago de Oz. Sus productores no recuperaron la inversión hasta su reestreno en 1949. Lo consiguieron gracias a encontrar en la TV el nuevo camino que la acercó a un público más amplio. En la película la pequeña Dorothy sufrió un golpe en la cabeza ¿Recuerdas? y al despertar descubre que un tornado ha atrapado su casa. El mundo tal y como lo conoce, desaparece y vuela hasta las tierras de Oz.

Perdida y confundida se encuentra con el Hada Buena del Norte quien dice a Dorothy que la única manera de regresar a Kansas es pidiéndole ayuda al misterioso Mago de Oz, pero para encontrarse con él debe seguir el camino de baldosas amarillas.

La vida a veces nos azota, nos tambalea y transporta a otros escenarios.

Personajes peculiares aparecen en la vida de Dorothy. Ellos refuerzan la idea o más bien su creencia de que se está mejor en casa que en ningún sitio. La información que consumimos sobre la realidad del mercado laboral, y nuestra propia experiencia de vida se construyen de manera similar. Nuestro cerebro procesa las experiencias vividas, las empasta a la información que recibimos de los medios de comunicación y así construye las creencias que nos limitan o potencian en la búsqueda de nuestro empleo.

Nuestra pequeña protagonista solo tiene que seguir el camino amarillo para conseguir su objetivo. No puede salirse de él. Si lo hace, la Bruja mala del Oeste pondría en peligro su vida y este es un motivo potente para no hacerlo.  

Somos aparentemente libres, pero en realidad elegimos en base a nuestras creencias y nuestra historia.

Una de las claves para conseguir el empleo que deseas es que cuestiones tus creencias. Si te potencian, suman, si te limitan te restan.

Piensa sobre los grandes temas que te importan. Quizás el amor, la familia, el dinero y en este caso el trabajo… pues esos pensamientos construyen gran parte de la realidad en la que vives.

¿De dónde provienen? ¿Quiénes son tus villanos, tus héroes o heroínas? ¿Y qué me dices de esos personajes que se cuelan en tu relato y solo hacen ruido?

Todas esas respuestas acaparan tu atención, tu energía y a veces, no siempre, son las responsables de tus resultados. Busca en tu relato quien es tu Hada mala del oeste, recuerda que con su escoba dibujaba en el suelo la palabra RINDETE.

Una vez analices tus respuestas podrás encontrar nuevos razonamientos y recursos que potencien caminos de colores diferentes en tu búsqueda de empleo.

Tienes que convertirte en protagonista de tu historia porque cualquier cosa que te provoque un sentimiento, trata sobre ti, no sobre tu entorno.

¿Cómo se hace esto? Pues con cariño y sinceridad, eso siempre.

Comienza por responderte a estas cuestiones, las causas que influyen en tu momento laboral actual, y tu historia de vida.

¿Cuál es el motivo por el que estás en esta situación? ¿Qué hechos avalan este pensamiento?

¿Quién o qué es el responsable de ella?

¿Qué te da miedo con respecto a tu búsqueda de empleo? ¿De qué te protege ese miedo?

¿Qué tendría que cambiar para que lograses tu objetivo laboral? ¿Qué parte de ese cambio depende de ti?

Explora como estas respuestas se han acomodado en tu relato y después reescribe tu historia, crea nuevos caminos de baldosas, no solo existe el amarillo, aunque parezca increíble el melocotón, también puede ser un color…

 

REINTERPRETA TU HISTORIA

Eres la persona en quien más puedes confiar de tu entorno. Relata tus inicios y tu evolución. Todo cuento que se precie comienza así Érase una vez….

Incluye todos los pensamientos que brotan de esa vocecilla dentro de tu cabeza, seguro que justifican tu situación actual.

 

Clasifica tus respuestas. Pinta de verde las que dependen de ti, estas son las que puedes cambiar, y tacha aquellas que no dependen de ti, solo son ruido.

 

Los villanos existen. La información que te llega de los medios de comunicación son el ruido. Despierta el león que duerme en ti y permite que tu coraje alimente con fuerza las acciones que reforzaran tus nuevas creencias.

Todo lo que te cuentas sobre tu búsqueda de empleo influye en tu actitud, esta influye en tus acciones y las acciones influyen en tus resultados.

Quizás también encuentres algún que otro héroe o heroína al que agradecer parte de tu bienestar. Apóyate y camina junto ellos. Abandona la queja y conviértete en el protagonista de tu búsqueda proactiva de empleo.

Y por último aquí van algunas de las creencias camufladas en las historias de otras personas que también están buscando un nuevo camino laboral.

¿Son similares a las tuyas? Si es así, te ofrezco alguna reflexión para que puedas replanteártelas.

Las empresas no contratan senior y tampoco a junior.

Hay solo una parte de verdad en ella, pero esta creencia es un tornado para tu cerebro. Los datos están ahí, sí, pero tienen varias lecturas.

No eres el Espantapájaros que acompañaba a la pequeña Dorothy. Él se lamenta de no tener cerebro, esto le convierte en una persona a merced de las circunstancias. Has llegado aquí porque has sabido discernir en tu vida que quieres y que no. Por lo tanto, puedes decidir formar parte de ese otro tanto por ciento de Senior y Jóvenes que Sí tienen empleo.

Ya he echado varias ofertas, pero no me llaman.

Esperar no es una opción. No eres un elemento pasivo de tu historia, eres el protagonista, tu propio Héroe o Heroína. En vez de esperar, sigue caminando. Haz seguimiento a tu candidatura, recopila toda la información posible sobre las personas que forman parte de esa empresa, y contáctate con ellas para mostrar tu interés en la posición.

La sobrecualificación es un problema para que me den trabajo

¿De verdad?  Este argumento encubre la convicción de que debemos desarrollar los mismos puestos de trabajo que veníamos haciendo. Pone de manifiesto, aunque no lo creas, falta de amor por ti. Recuerda que ahí fuera el mundo está en constante cambio. Quizás es momento de empezar desde otro lugar.

 El Hombre de Hojalata buscaba un corazón, no caigas en el pozo de la tristeza o de la desesperanza. Busca apoyo emocional, pide lo que necesites y seguro que la vida si te pones manos a la obra, te lo concederá.

Tú tienes un corazón fuerte, solo tienes que darte una oportunidad. Mira con respeto las diferentes alternativas laborales que por tu experiencia y formación podrías desarrollar. Comienza y desde ahí, quien sabe a qué nuevos lugares podrías llegar.

Por lo tanto, si buscas otras lecturas encontrarás otros caminos.

Si es la primera vez que nos lees te aconsejamos que empieces la lectura por REINVENTARSE, o puedes saltar a la siguiente entrada en EL NIÑO QUE FUIMOS DEBERIA BUSCARNOS EL EMPLEO.

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