La gestión del tiempo va de tomar decisiones, va de poner tu atención a unas cosas en detrimento de otras, y decidir en base al valor de tu tiempo que acciones que necesitas tomar para alcanzar tus objetivos.
Los objetivos serán sin duda muy ambiciosos, si hablamos de números, las cifras de primeros de año suelen parecer inalcanzables, pero como decía aquel, “no puedes pretender comerte un elefante en un solo bocado” así que el primer paso es :
Trocear el objetivo
Quizá una de las primeras y más importantes decisiones que necesitas tomar es la de partir tus objetivos en partes más abordables, esas partes deber «cortarse» según aquellos pasos que sabes que inevitablemente va a hacerte lograr tu objetivo, para ayudarte a saber por donde «cortar» cuentas con la famosa
La ley de Pareto
Esta es una de las metodologías más usadas también llamada Ley del 80/20, esta ley muy conocida en el mundo del management te aplica directamente como comercial y dice que el 80% de tus resultados provienen del 20% de tus acciones.
Siento decirte que la clasificación de tus clientes es un paso vital en tu ejecución comercial, no todos los clientes necesitan ser atendidos de la misma forma, y posiblemente por ahí que se te está yendo ya el 80% de tus esfuerzos (y de tu tiempo).
Con esta sencilla acción (saber que clientes son los que te ofrecen ese 80% de resultados con solo el 20% de tu atención) puedes provocar un incremento enorme en tu productividad y liberar enormemente tu agenda.
No olvides nunca que es mucho más fácil vender más a quién ya vendes que generar un nuevo cliente.
La ley de Pareto no es la única metodología para ayudarte a generar esos objetivos intermedios, puedes usar también tendencias en tus mercados, noticias sobre innovación, comentarios de los Top Voice en tu sector, proyectos a corto, medio y largo plazo de tus clientes, etc.
Es aquí donde la información te puede ayudar más, y quizá la IA pueda aportarte más valor en tu trabajo, permitiéndote estar más fácilmente al día de tendencias, noticias y novedades de tus clientes
Lo necesito para ayer: La esclavitud de la urgencia
Uno de los mayores peligros que acechan a tu productividad como comercial es el de trabajar sobre la urgencia, y para eso ya hace mucho tiempo que Dwight D Eisenhower puso de moda su famosa matriz para tomar conciencia de la forma en como nos afecta no saber distinguir lo importante de lo urgente.
Cuando caemos en la gestión por urgencias, ponemos nuestra prioridad en gestionar aquellas tareas que sabemos que son urgentes, ese adjetivo está grabado a fuego en el ADN del comercial que cree que su valor está en la resolución inmediata de las urgencias de sus clientes, sin pararse a pensar si las mismas le están acercando o alejando de sus objetivos.
Nuestros valores y nuestros objetivos deben marcarnos la dirección y el sentido de nuestras acciones, eso quiere decir que con ellos debemos saber discernir cuales de esas tareas son importantes y cuales son solo urgentes.
Las tareas ni urgentes ni importantes deben ser directamente desechadas ya que son la puerta de entrada a la procrastinación.
Aquellas que son urgentes pero no importantes, deben ser delegadas.
Evidentemente debemos centrar nuestro trabajo en aquellas importantes, y dentro de ellas priorizar las urgentes con el objetivo de atenderlas todas para después, de forma ya sistemática ir atendiendo el resto hasta acometerlas todas.
Un profesional altamente cualificado, nunca trabaja en lo urgente, generalmente se centra en lo importante, porque sabe que así evita que algo importante acabe en la casilla de lo urgente, (es ahí donde se pierden o ganan los clientes ).
Echa un vistazo al famoso cuadro sobre la toma de decisiones de la gestión del día a día basado en la Matriz de Eisenhower.