reed-naliboff-8CosZWnfUEE-unsplash-1-scaled

Mirar atrás…para coger impulso

Foto de Reed Naliboff en Unsplash

Se acerca el final del año, y entran ganas de echar la vista atrás. Las webs y redes sociales se cargan de contenidos que tienen mucho que ver con hacer balance del año que acaba, aunque si lo piensas un poco, ¿qué es un año?.

El tiempo es un convencionalismo, vaya, un invento del ser humano, porque de forma innata necesitamos medirlo todo, compararlo todo para de esta forma, adelantarnos a un futuro incierto y peligroso. Hacer balance, es centrarnos en el pasado, echar una mirada al retrovisor de nuestra vida y comparar nuestros propósitos con nuestros resultados. Si al principio del año nos propusimos adelgazar, la báscula hoy nos confrontará con la realidad de quienes somos y de lo comprometidos que estuvimos con nosotros mismos.

Con las comparaciones, conviene tener cuidado, porque habitualmente cometemos un error que tiene que ver con aquello con lo que nos comparamos, es decir, con la referencia, de esta forma simplificamos el análisis a la máxima expresión, y habitualmente nuestro cerebro nos hace trampas, llevando la comparación con aquello que nos es muy difícil de alcanzar. El motivo de esa forma de actuar tiene que ver con el ponernos en la posición de víctimas, que como sabes, lejos de ayudarnos de cara a lo que tenemos por delante, nos frenará.

El buscador de empleo, cuando hace balance pensará en lo mucho que se esforzó en alcanzar el objetivo, la cantidad de currículums que imprimió, la cantidad de ofertas a las que aplicó, todas esas entrevistas que no lograron su objetivo y enfrentará toda esa frustración con el hecho de que no ha logrado su objetivo. Cuando no logramos el objetivo, sufrimos una decepción para con nosotros mismos, que reduce nuestro amor propio, y eso justamente logra el efecto contrario al que debemos buscar, empoderarnos.

Pero además el objetivo del buscador de empleo, es un objetivo público, y el fracaso en su consecución es por consecuencia algo que sabrá todo el mundo, este hecho, provoca además un segundo riesgo ligado con sentimientos de incapacidad y vergüenza. Una montaña emocional que lejos de empoderarnos de cara a nuestros siguientes pasos, nos invitará a la reclusión y al alejamiento de la acción.

Llega el momento de cerrar ciclo, de echar la vista atrás desde el desapego emocional al resultado, llega el momento de centrarnos en lo que logramos hacer y reflexionar sobre lo que debemos hacer desde hoy para cambiarlo, llega el momento de seguir construyendo desde la comprensión de que hicimos todo lo que supimos y pudimos hacer, y que precisamente por eso ahora estamos en disposición de dar el siguiente paso, subiendo el nivel del esfuerzo, sintiendo que ahora si que podemos lograrlo. 

No hay cierre de ciclo, sino superposición de acciones, de situaciones, de comprensión sobre lo que hemos alcanzado, y que hemos aprendido sobre ello, llega el momento de utilizar la arena del fracaso, para crear la argamasa que nos permita construir el siguiente peldaño en la escalera hacia nuestros propósitos.

Por eso te invito a que te desapegues del resultado y te centres en tus logros, aquello que fuiste capaz de hacer y reflexiones de forma sincera sobre lo que necesitas repetir, lo que necesitas mejorar, aprender, conocer, lo que necesitas alejar para poder avanzar, lo que precisas comprender sobre lo que te impidió lograrlo durante este último año para desde ahí, crear las condiciones que te ayuden a crecer, a compartir, a impulsar hacia delante tu búsqueda, con el convencimiento de que estás tras este último año, un poco más cerca de lograr tu objetivo.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

adrian-swancar-imAfCYq7KH0-unsplash-scaled

Tu tiempo, tu aliado o tu verdugo

Cuando “estas parado”, es como si el reloj avanzase muy despacio, las horas se hacen largas y el vacío que generan afecta profundamente a la búsqueda de empleo.

Ya hemos hablado sobre la gestión emocional en tiempos de búsqueda y de como buscar desde dentro; conocernos a nosotros mismos y saber qué queremos es un puntal fundamental de nuestra búsqueda, nos mantiene enfocados y activos, pero…

¿Cómo manejar tantas horas disponibles? 

Existe un riesgo muy elevado de caer en la procrastinación, una palabra muy de moda desde hace algún tiempo cuando se habla de productividad, ya que no hay nada tan improductivo como procrastinar, pero ¿Qué es procrastinar?.

Verbo que indica diferir, aplazar algo que sabes que has de hacer.

¿Verdad que es una definición muy escueta?

Procrastinar es dejar para luego lo que puedes hacer ahora, lo que necesitas hacer, lo que tienes que hacer, y eso tiene una connotación de obligación, es decir, aquello que tenemos que hacer está generalmente en las antípodas de lo que nos apetece, del lo que queremos hacer.

El mundo en que vivimos es un mundo, al menos en países desarrollados o en vías de desarrollo, donde lo que prima es la gratificación inmediata, deseo algo y de forma automática surgen en mi mente multitud de opciones donde acudir para sofocar mi necesidad; bajo este paradigma está sustentada la economía de consumo en la que vivimos.

La base del éxito de una persona sobre sus objetivos y propósitos se sustenta en su capacidad para postergar la gratificación inmediata, darse ese segundo extra para decidir conscientemente entre lo que necesito hacer y lo que me apetece. Nuestra biología juega en nuestra contra, todo ser vivo siente una pulsión hacia lo que le supone placer y la contraria hacia lo que le supone un riesgo al sufrimiento o la supervivencia; te dejo un par de videos muy divertidos que aclaran muy bien este concepto.

 

En este par de videos sobre la prueba de Marshmallow se analiza la capacidad de resistencia de unos niños a la gratificación inmediata y como afecta eso posteriormente en su desarrollo personal durante su adolescencia.

Aprender a resistir a la gratificación inmediata es aprender a ser libre, es aprender a centrarse en lo que es importante en lugar de dejarse llevar por las emociones, y para ello debemos comprender nuestras emociones y el valor de nuestras prioridades.

Trabajar las prioridades, saber que necesitamos hacer para alcanzar nuestros objetivos y sobreponernos a esa sensación que nos aleja de ellos, es el trabajo que nos permitirá crecer profesional y personalmente.

La gratificación inmediata se comerá tu tiempo y por tanto tus opciones en forma de ladrones del tiempo, todos ellos te ofrecen algo a cambio de tu tiempo, algo que es más agradable que enfrentarte a lo desconocido o al vacío que supone disponer de tiempo libre.

 

No voy a hablarte en este artículo sobre los ladrones del tiempo, encontrarás un artículo maravilloso sobre ellos en la entrada de este mes llamada Los ladrones del tiempo, ¿Cuáles son y cómo me afectan.

Sí te quiero hablar sobre tus prioridades y de como trabajarlas para poder hacer que tu tiempo se convierta en un aliado y no en un enemigo en tu búsqueda de empleo (o en cualquier otro objetivo que acometas).

Para ello me gustaría que cogieses un bolígrafo y un papel, en el papel apunta dentro de círculos, cuales son los problemas a los que te enfrentas en tu día a día, dejando un hueco en el centro del folio. Recupera tambien el trabajo que hicieras en la Rueda de la vida (si no sabes de que te hablo, lo encontrarás aquí), de ese trabajo, salieron una serie de acciones a tomar para avanzar en tu vida tanto personal como profesional. Coloca la primera acción en el centro y traza líneas que unan ese trabajo con el problema que solucionaría para así descubrir como tus acciones pueden cambiar tu vida.

Toma conciencia de como tomar esas acciones como prioritarias podrían cambiar tu vida, y descubre como el tiempo y su gestión pueden ayudarte o alejarte de esa vida, en función de tus prioridades.

Dejarte llevar por la gratificación inmediata y los ladrones del tiempo te alejarán de la vida que deseas, centrarte en las acciones que te has propuesto te llevarán directamente a lograr tus objetivos.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

loic-leray-fCzSfVIQlVY-unsplash-1-scaled

Buscar el equilibrio, no es estarse quieto

Foto de Loic Leray en Unsplash

Mes de marzo, mes del equilibrio. En realidad, nos pasamos la vida subidos en una balanza de platillos intentando equilibrar nuestra vida, buscando una estabilidad que nos de la seguridad necesaria, para sentirnos felices. El equilibrio del ser humano tiene poco que ver con esas imágenes de piedras estáticas en posición inestable, nuestro equilibrio tiene más que ver con esta imagen de portada que te he compartido, tiene riesgo, pero tambien tiene movimiento, dirección y foco.

La búsqueda del equilibrio y la felicidad es algo que está en el imaginario popular en todas las culturas; en la hispana, es habitual hablar de tres áreas fundamentales que son la salud, el dinero y el amor, y rara vez conseguimos que todas ellas estén alineadas.

La serie de post que estoy escribiendo en el blog tienen que ver con la empleabilidad y por tanto a primera vista, es algo relacionado fundamentalmente con una de las áreas: el dinero, pero pensar que de aparentemente cada área es un contenedor único y separado del resto, es un error grave que comentemos en nuestra búsqueda de empleo, cada área se ve afectada por las demás y todas ellas por tanto, afectan a tu búsqueda.

Esta herramienta indaga precisamente en las áreas de influencia y equilibrio de tu vida, aquellas cosas que le dan sentido para ti a tu existencia, y en la prioridad que tienen para ti en el momento actual. Para crear esta herramienta, utiliza un papel o una pizarra, y traza un círculo en ella, después corta el circulo con dos trazos perpendiculares de forma que te queden cuatro quesitos iguales, posteriormente, hazlo de nuevo para conseguir que los quesitos finalmente sean ocho. Te quedará una figura más o menos así.

Cada uno de los quesitos representa una de esas áreas de tu vida que son importantes para tí y que suelen coincidir de alguna forma con las dimensiones de cada ser humano, te pongo un ejemplo pero siéntete libre de ajustarlo a tus necesidades:

Salud, Trabajo, Familia, Amor, Amistad, Ocio, Desarrollo personal y Contribución (ayudar a otros)

Pon el nombre en cada uno de los quesitos por la parte de fuera, así.

Esto ya va tomando forma, cada uno de esos cuadrantes tiene un valor subjetivo que va de 0 en el centro a 10 en el exterior del círculo. De forma que toca ponerse a trabajar en él, te recomiendo que si estás buscando empleo dejes para el final ese quesito del trabajo, olvídalo y empieza por cualquier otro.

 

Piensa, siente como estás en cada una de esas áreas y pon un punto allí donde creas que estás en cada área, a su lado pon el número que lo representa, te quedara un juego de esos que hacíamos cuando éramos niños de unir puntos anexos dejando una huella de como nos sentimos en el momento actual, esa huella será más circular cuanto mayor sea el equilibrio que sientas, no te preocupes, estoy seguro que te ha quedado más o menos como una estrella, y entonces surge una pregunta de forma habitual.

En el ejemplo adjunto a tu izquierda, verás un típico ejemplo de un buscador de empleo, donde el trabajo representa un dos, y verás que la familia, la salud y el amor están también resentidos, esto es algo que nos muestra muy bien como la falta de un empleo y de recursos económicos acaba afectando a otros aspectos de nuestra vida, discusiones en el seno familiar sobre la escasez de recursos y preocupaciones que van minando al buscador de empleo, mientras que su tiempo disponible por otra parte, le ayudan en otras áreas de su vida. Gracias a la disponibilidad de más tiempo libre puede utilizarlo para recuperar el contacto con amigos, tener más tiempo de ocio, ayudar a otros  o invertir en desarrollo personal.

 

El siguiente paso está en dar un paso al frente, y decidir que hacer para equilibrar esta rueda que no puede girar.

El buscador de empleo, sabe que sus problemas se pueden arreglar si encuentra un empleo, y por ese motivo la búsqueda de empleo se convierte en una obsesión, pensando que resuelta esa área, las demás quedarán como están, esto es algo común, pensar que el resto de áreas podremos mantenerlas arriba, pero es una falsa creencia, toda acción tiene consecuencias y lo sabemos. Debemos comprender que estas áreas no tienen el mismo peso para nosotros en nuestra vida y eso tiene mucho que ver con nuestros valores. Por ello trabajar los valores antes de utilizar la rueda de la vida es fundamental para evitar un enfoque erróneo con esta herramienta. Si mi foco está en la familia y tengo alguien enfermo a quien cuidar, el tiempo que tengamos disponible nos llevará de forma inconsciente a sus cuidados y nos frustraremos porque no somos capaces de encontrar empleo.

Si mi foco está en mi contribución a otros, utilizaré mi tiempo disponible en asociaciones que promueven ayuda desinteresada y participación e igualmente nos frustraremos por nuestra búsqueda infructuosa. Estos son solo algunos ejemplos.

Para que la rueda de la vida sea útil, ten en cuenta entonces, quien eres y que quieres antes de ponerte en la labor de volver a colocar nuevos puntos sobre la rueda utilizando un nuevo color, teniendo en cuenta ahora como te gustaría estar dentro de un año. No olvides que cada crecimiento en un área puede suponer un decrecimiento en otras y en esta ocasión empieza por la que creas que va a tener más impacto en tu vida. Se sincero contigo mismo, no te engañes. Te quedará algo así.

Ahora, tras este segundo trabajo, llega el momento de la verdad para lanzarse a la búsqueda del equilibrio, de forma inconsciente, casi sin darte cuenta te has dado todo esto:

1) Un objetivo concreto.

2) Te has puesto un plazo de un año para lograrlo.

3) Sabes que vas a conseguir si lo alcanzas, que vas a ganar y a quien afectará en positivo, y a quien tendrás que cuidar porque le afectará en negativo.

Aquí casi no llega nadie, intenta concretar un poco más tu objetivo, lo más concreto que puedas, y solo entonces, empieza a apuntar en un papel al menos diez cosas que puedes hacer para lograr alcanzar tu objetivo en ese tiempo. No sueltes el boli hasta que no tengas esas diez tareas.

Si tienes dudas sobre esta herramienta o sobre los pasos para lograr el objetivo que te hayas propuesto, sabes que nos tienes a tu disposición, contáctanos y ponte en marcha, ahora.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

hands-3348987_1920

Detrás de lo que temes, espera lo que deseas

Regresamos a nuestra serie sobre empleabilidad que comenzó con REINVENTARSE, si es la primera vez que lees esta serie, te recomendamos que empieces por ella.


Hemos entrado de lleno en el uso de herramientas para la búsqueda de empleo, y hoy toca una que probablemente sea la más poderosa de todas ellas. Empezamos hace algunas entradas trabajando en profundidad el autoconocimiento como un primer paso para saber vendernos en el mercado laboral, y como ya comentamos, un contrato laboral es cosa de dos, hoy toca empezar a trabajar nuestras posibilidades en el otro lado de esta relación.


Hemos empezado conociendo cómo poner en valor no solo nuestro pasado, indagando en las experiencias profesionales pasadas así como los conocimientos adquiridos, sino también como diferenciarnos del resto a través de dos áreas que nos hacen únicos, nuestros talentos y nuestras pasiones, con ellas de la mano, logramos atraer el posible interés de nuestros interlocutores, pero llega la gran pregunta.

¿Quiénes son nuestros interlocutores?

Ya sabes, si nos estás leyendo desde el principio, que no nos gusta plantear la búsqueda de empleo con una actitud pasiva; desde ese punto de vista, los interlocutores serán personas que probablemente no conocemos de nada y que llegan a nosotros para hacernos una entrevista, tras haber alcanzado un proceso de selección. Actuando de esta manera con nuestros entrevistadores nos encontraremos con un problema, en la ecuación no entra una de las palabras más importantes en toda relación entre personas: La confianza.


Ya podrás imaginar que si queremos aumentar de forma exponencial nuestras posibilidades debemos incluir en la ecuación de búsqueda esta gran palabra, y para hacerlo hay una herramienta que es única: El Networking.

Hablar de Networking poco tiene que ver con la palabra «enchufar«, que como sabes es una práctica muy extendida en el mundo del buscador de empleo, en la que alguien consigue un puesto por «quien es» y no por su valía profesional. En el «enchufismo» lo que se promueve es un intercambio de favores donde el puesto de trabajo es una mera moneda de cambio.
En cambio el Networking es una herramienta definida de maravilla por el gran experto en la materia Antonio Domingo como:

Networking es el arte de crear, mantener y expandir nuestras redes de contactos generando relaciones de confianza.

Trabajar nuestro networking de una forma estratégica con el objetivo de aumentar nuestra empleabilidad, supone conocer en profundidad y de forma muy detallada nuestro objetivo, para después indagar en aquellos perfiles que quizá no conozcamos pero que podrían ayudarnos a cumplir nuestro propósito en empresas u organismos congruentes con nuestros valores.

Y te preguntarás eso ¿cómo se hace? ¿Contacto con ellos por redes? ¿Les llamo por teléfono? ¿Cómo me van a contestar si no los conozco de nada?.

Una estrategia de Networking debe de comenzar siempre concretando de forma definida nuestro objetivo. Una vez contamos con un objetivo muy concreto, debemos elaborar un listado de personas que conozcamos o nos conozcan y que de alguna forma estén relacionadas con ese objetivo.

En una segunda fase debemos buscar de forma proactiva las personas que creemos que podrían ayudarnos, relacionadas con el «universo» al cual queremos entrar, aunque no las conozcamos personalmente.

Para conocer a esas personas hay dos posibles vías:

– Llegar a ellas a través de contactos comunes.

– Llegar a ellas en vía directa.

Si contamos con contactos comunes con los que ya exista una relación de confianza, ese debe ser el camino elegido, aunque en muchas ocasiones esto no será posible y necesitarás hacer un acercamiento progresivo y sistemático para lograrlo.

A continuación te resumo en cuatro fases los pasos a seguir para llevar a cabo tu estrategia de networking.

 

Una vez establecido el objetivo de forma concreta, trabajamos en dos listados de personas que creemos nos podrían ayudar a lograr nuestro propósito.

1. Listado de personas de nuestra confianza que nos podrían ayudar porque están relacionadas de algún modo con nuestro objetivo, son personas que nos conocen y confían en nuestra valía.

2. Listado de personas que no conocemos o con las que aún no tenemos una relación de confianza y que podrían acercarnos a nuestro propósito.

eficientemente con una interfaz clara e interactiva. Ideal para preguntas frecuentes, detalles de productos o contenido multisección.

Si las personas están en el primer listado, tu siguiente paso está justo ahí, debes  hablar con ellas y hacer que conozcan tu situación y de qué forma podrían ayudarte. Si estas personas no saben de tu objetivo ¿Cómo podrían hacerlo? Debes pedirles de forma concreta aquello que pueda servirte de ayuda y que esté en su mano.

Aprovecha ese encuentro para preguntarles por su situación y si hay algo que tú podrías hacer por ellos.

Si las personas están en el segundo listado, comienza el juego del acercamiento.

Este juego ha de jugarse con paciencia y siempre huyendo de la urgencia o el mero interés. Es un juego sutil cuyo objetivo es ponernos en el radar de esa persona, que sepa que existimos para promover después un encuentro personal donde lograr una relación de confianza.

Hay múltiples estrategias y este no es el lugar donde explicarlas todas, para ello puedes contactar con nosotros aquí, pero te voy a dar una pista, si quieres llamar la atención de alguien, necesitas interesarte por él, por sus intereses, sus actividades, sus fechas señaladas, sus referentes y sobre todo sus necesidades. Para ello, hoy en día, hay multitud de vías, y hay que indagarlas todas con sutileza y paciencia, una relación no se consigue en una semana. Algunos de los canales a indagar son:

– Redes sociales del contacto.
– Productos del contacto, como libros, cursos, talleres, o presentaciones.
– Blog donde escriba.
– Eventos en los que participe o a los que acuda.
– Programas de radio y/o televisión en los que colabore.
– Podcast, retos, etc.

Recuerda, en esta fase lo que importa es conocer lo máximo posible a nuestro interlocutor.

Una vez que conoces a tu contacto a través de los medios que comentamos en el anterior apartado, llega el momento de empezar a establecer una conversación, haciendo preguntas en esos canales de comunicación, compartiendo contenido de valor con él, aportando tu visión sin entrar en polémicas. Compartiendo espacios, opiniones, participando de forma activa y mostrando interés; de esta manera empezamos a formar parte de la vida de nuestro interlocutor.

Recuerda, nunca, nunca debes atosigar, apabullar a tu contacto, debe ser una relación desde el respeto por el otro, aportándole todo el valor que podamos desde nuestro expertise.

Promovido por nuestro interlocutor o bajo nuestra propia petición, llegará un momento en el que la relación sea tan habitual que de forma natural surgirá un encuentro para desvirtualizarnos (eventos, congresos, formaciones, presentaciones, etc) y empezar a poner las primeras piedras de una relación de confianza que deberá basarse primero en la escucha, para después, a petición de la otra persona y con su permiso, podamos contar la nuestra. En ese momento, llegará la situación de mostrarnos, definir nuestras experiencias, nuestros sueños y anhelos y como podrás imaginar, nuestras necesidades.
Se que al leerlo, pensarás que es imposible, pero no lo es. Se que te dará miedo pensar que esa persona referente para ti en tu vida, está hoy muy lejana y te da vértigo pensar que pueda ser parte de tu vida, pero no olvides nunca, que detrás de eso que temes, está la posibilidad de hacer realidad tus sueños.

No olvides que en la definición de la palabra Networking está la palabra mantener, esto es un trabajo de por vida, mostrando un interés sincero por el otro, sin buscar nada a cambio, más que aportarle valor.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

depression-g7f02a9505_1920

Tú sabes que no buscas empleo

La búsqueda de empleo es una tarea muy bien descrita por parte de agentes sociales, mentores profesionales, orientadores laborales e incluso coaches de cambio profesional. Todos ellos saben que para encontrar trabajo hay que realizar una serie de pasos que ejecutados de forma secuencial terminan en éxito en un porcentaje muy elevado de los casos; esto es así eminentemente en países desarrollados o en vías de desarrollo. Pero entonces ¿Por qué cuesta tanto encontrar empleo?

La búsqueda de empleo es una tarea con una enorme carga emocional, en la que la persona suele embarcarse en una carrera contra el tiempo en el que cada día que pasa sin lograr el objetivo (un objetivo en teoría concreto) la autoimagen personal y la imagen social van decayendo, de forma que al pasar unos cuantos meses, los peores temores empiezan a hacerse realidad.

Ya hemos comentado en esta serie de post sobre empleabilidad que necesitamos aprender sobre nosotros mismos para colocarnos en la casilla de salida pero en algunas ocasiones, problemas más graves impiden nuestra empleabilidad, es cuando estamos perdiendo la partida nada más empezar y no nos hemos dado ni cuenta.

Los pasos a seguir para conseguir emplearte puedes encontrarlos en los anteriores post que empezaron aquí, y puedes embarcarte en la aventura de recorrerlos en soledad, pero la tarea se hace dura, sentirás como el fracaso te golpea sin poder tener una visión externa que te ayude a aprender de tus errores. Por ese motivo es mucho más grato (y efectivo) hacer el camino en compañía de otros, para acabar construyendo un equipo donde se multipliquen las posibilidades de éxito.

Además también puedes contar con la ayuda de profesionales como los que te he comentado al principio del post, personas que pueden abordar la tarea de ayudarte de forma diferente pero que sin duda te podrán aportar esa visión necesaria para que logres tu objetivo, aunque todos ellos saben que en ocasiones no funciona, en ocasiones hay algo dentro del buscador de empleo que impide su logro, algo que ni siquiera él conoce; es cuando ni siquiera sabes que en realidad, no buscas empleo.

En ocasiones la búsqueda de empleo se convierte en una cortina de humo, en una excusa para no abordar otros problemas, otros retos más grandes y a menudo complejos, que de forma inconsciente están presentes en la búsqueda, bloqueándola; en mi experiencia como mentor de busqueda de empleo lo he visto en varias ocasiones, personas que en realidad tienen otras tareas que ellos saben que son más importantes como tratarse de una enfermedad grave, cuidar a un familiar enfermo o incluso abordar un problema psicológico como puede ser la ansiedad, el stress o la depresión.

Te lo digo en serio, si en esta aventura no estás al 100%, sencillamente no estás, tu mentor podrá darse cuenta de este obstáculo que te está atenazando, pero no te podrá ayudar; en estos casos, sin duda el acompañamiento terapéutico se convierte en prioritario y la mentorización pasará a ser un complemento.

Hay muchos buscadores de empleo que dicen que cuando logren su trabajo, todos esos problemas desaparecerán, se acabará la ansiedad, el estrés o la depresión, pero generalmente ellos mismos saben que no es así, probablemente porque esos mismos problemas fueron los que les alejaron de su anterior trabajo.

Es importante que te preguntes que es lo primero en lo que piensas nada más levantarte por la mañana, esa es justamente tu máxima prioridad subconsciente, quizá esto te sirva de pista para saber si necesitas contar con un psicólogo que te ayude a recuperar tu centro, tu poder, tu fuerza de empuje, para desde ahí, RECONSTRUIRTE.

Te invito a que visites esta entrada para trabajar este asunto del equilibrio entre las diferentes facetas de nuestra vida en BUSCAR EL EQUILIBRIO, NO ES ESTARSE QUIETO.

Por cierto, como siempre recomiendo, si es la primera vez que nos lees, te recomiendo que empieces por el principio, en la entrada REINVENTARSE.

 Puedes continuar con la serie sobre empleabilidad en TRAS LO QUE TEMES, ESPERA LO QUE DESEAS.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

Watercolour

Busca empleo cuando tengas empleo

Estamos trabajando ya con herramientas de búsqueda de empleo y quería compartirte una herramienta de uso general que puedes utilizar no solo para buscar un empleo, sino para cualquier ámbito de tu vida, y es el uso de la pregunta; ya hablaremos de las preguntas que podemos hacer a entrevistadores, a colegas o competidores en nuestra aventura, pero ya sabes que nos gusta ponernos a nosotros mismos primero como vía para aprender, comprender y empoderarnos.

La pregunta nos ayuda a ponernos en primera persona, a comprender que somos los protagonistas de esta historia en la que nos hemos embarcado, nos ayuda a ordenar nuestras tareas, a priorizarlas y a ejecutarlas en el orden correcto; las preguntas que te van a ayudar a avanzar en todo este proyecto van a ser :

  • ¿Quién está buscando el empleo?

  • ¿Dónde enfoco mi búsqueda?

  • ¿Para qué quiero el trabajo?

  • ¿Cuanto tiempo tengo para lograrlo?

  • ¿Cómo voy a realizar la búsqueda?

  • ¿Qué puedo yo aportar?

En entradas anteriores hemos tratado ya todas estas preguntas y espero que hayas trabajado tus respuestas, empezamos trabajando sobre quienes somos, para aprender que conocernos en profundidad, lo que nos puede abrir puertas que hasta ese momento nos eran invisibles,  y también nos descubre valores diferenciales que nos hacen únicos.

Comprender quienes somos nos ayudó a descubrir donde podríamos ser más efectivos en nuestra búsqueda.

En la entrada anterior, Idoya nos empezó a hablar ya de herramientas de búsqueda de empleo para ir abordando la mayor de las preocupaciones de un buscador de empleo, el Como y descubrimos que hay partes de nosotros que quizá jueguen de alguna forma consciente o inconscientemente en nuestra contra a través de nuestras creencias, valores, normas autoimpuestas, rutinas, etc. Para comprender como funciona nuestro cerebro debemos contestarnos a esta última pregunta que nos queda aún  pendiente.

¿Para qué buscas empleo?

Ya comentamos en la primera entrada que el buscador de empleo habitualmente contesta a esta pregunta con una respuesta. 

Necesito ganar dinero, tengo facturas que pagar.

Una motivación como esta es peligrosa, pues como vamos a ver, desestabiliza uno de nuestros pilares en la toma de decisiones, la urgencia de cubrir nuestras necesidades más básicas, el alimento, el abrigo, la salud; pero no únicamente pone en riesgo nuestras necesidades fundamentales, sino tambien la de nuestros seres queridos como darle una seguridad a nuestra familia, procurarles recursos, educación y bienestar.

Cuando un buscador de empleo nos dice que busca trabajo de lo que sea, todos estos pilares ya están en riesgo y es mucho más difícil la búsqueda de empleo de forma efectiva, el estrés se adueña de su vida y el miedo se hace con el control, nubla la capacidad de decisión e impide en cierta forma, la creación efectiva de una estrategia de búsqueda. Es por ese motivo que nunca debes olvidar que…

Una estrategia de búsqueda de empleo preferiblemente se diseña y se pone en marcha cuando aún tienes empleo.

Abraham Maslow en 1943 presentó su teoría sobre la motivación humana y en ella incorporaba la famosa Pirámide de Maslow, en la que representaba las necesidades de cualquier ser humano, que empiezan siempre con aquellas cosas que nos permiten la  subsistencia como seres vivos, para pasar después a aquellas que nos permiten desarrollarnos socialmente y acaba con las que nos permiten desarrollarnos plenamente como personas. El desempleo es un descenso por esa pirámide, en el que poco a poco se corre el riesgo de perder primero nuestra autoestima, nuestra creatividad y proactividad para perder nuestra capacidad de resolución de problemas y aceptación de la realidad. Una vez socavada nuestra autoconfianza perdemos nuestra imagen pública, lo que nos reduce considerablemente la capacidad de socializar para en último término, correr el riesgo de perder nuestros pilares más básicos como son el sustento, el cobijo, la salud y la seguridad.

 

Hace unos días vi una publicación en Linkedin de Alfredo Vela Zancada que es muy ilustrativa de las necesidades de un buscador de empleo y como pueden ser potenciadas cada una de ellas antes de que te haga falta; solo con un breve vistazo a la misma descubrirás porque es un trabajo esto de buscar trabajo.

Pirámide de Manslow para el empleo creada por Alfredo Vela

La reconstrucción solo puede hacerse de abajo hacia arriba, de forma que hay que asegurar primero las necesidades básicas como vía para eliminar cierto grado de incertidumbre y miedo en la búsqueda, en caso contrario caemos en una carrera contra el reloj, contra nosotros mismos y nuestra pérdida de identidad. Si este es tu caso, necesitarás algo más que la lectura de un libro o seguir nuestro blog, necesitas un plan para resolver primero lo urgente para pasar después a lo importante.

Asentar las necesidades fisiológicas tiene mucho que ver con la cantidad de problemas que eres capaz de resolver, esto lo puedes trabajar mejorando tus conocimientos y experiencia, enfrentándote a salir de tu zona segura habitualmente para aprender nuevas habilidades y obtener nuevos conocimientos y experiencias. Cambiando tus hábitos, tus costumbres, tus lecturas y maestros. Ampliando tus fuentes de información, incluso a aquellas con las que no estés de acuerdo, indagando en nuevos valores, poniendo en cuestión tus principios, tus normas , tus creencias y mejorando tu cultura financiera.

Para sentirte más seguro necesitas saber manejarte en diferentes ámbitos, en diferentes sectores, probando, equivocándote, manteniendo tu mente abierta a nuevos universos de conocimiento y realidad, aunque sobre todo aprendiendo que solo siendo responsable del problema puedes lograr resolverlo, no existen culpables de tu situación sino aprendizajes pendientes de realizar.

Somos seres sociales, no podemos vivir solos, de espaldas al mundo, conocer el entorno y las personas con las que compartes el camino se hace imprescindible para atreverse a dar el paso a conocer a aquellos a los que puedes ayudar con sus retos y que probablemente, podrán ayudarte a ti con los tuyos. Si te conviertes en un altavoz pidiendo ayuda, tu voz se ahogará en el mar de sufrimientos. Aprende a comunicar, aprende a presentarte, escribe y lee como vías para conocer a otras personas que quizá antes pasaron por donde tú estás hoy. Descubre las biografías.

Y a partir de ahí, toca redescubrirse, reescribirse como diría el gran Javier Clavero, comprender que aquello que perdiste siguió esperando su oportunidad dentro de ti, desde ahí el único camino pendiente, es el de ayudar a otros que como tú, les tocó empezar desde cero.

Por cierto, si es la primera vez que nos lees, te recomiendo encarecidamente que empieces por el principio en REINVENTARSE, y si te ha gustado mucho la entrada y quieres continuar, puedes hacerlo en TÚ SABES QUE NO BUSCAS EMPLEO.

Piramide de Manslow, fuente Wikipedia.
De J. Finkelstein, traducido por Mikel Salazar González ¡¡¡????. - Basado en File:Maslow's hierarchy of needs.svg, de J. Finkelstein, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2696674

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

bruxismo-lombrices-768x576-1

Apretando los dientes

¡Feliz 2022!  Lo sé, algo tardía mi felicitación. Ha habido años en los que me he descubierto  en el descansillo de la escalera saludando a mis vecinos el treinta y uno de enero.

Dicen que es cuestión de costumbres, pero yo me planteo si no será que nos da un poquito de vértigo poner en marcha el contador de las expectativas puestas en los 365 días que tenemos por delante.

Momento de las uvas, tsunami de propósitos que contagiados por la energía colectiva nos invade y pensamos: “Este será mi año”, “El año que está por llegar, vendrá lleno bendiciones”.

Pero, ¿Qué pasa cuando enero avanza sin frenos, y todo sigue igual?

 Se me ocurre que ante esta cuestión crítica apretamos los dientes y respiramos porque todo va a mejorar”.

Y de una manera u otra es probable que sea así, pero a la vida hay que ayudarla un poco. El bruxismo, para lograr objetivos, no sirve, probablemente nos provoque un bonito dolor de muelas sin aportarnos mucho más.

 

Yo también me he visto en alguna situación apretando mis dientes, y  sí, creo en la capacidad de las personas de co-crear con la vida. Pero también te digo que necesitarás algo más.

Ahora  toca ponerse manos a la obra y utilizar una serie de herramientas que aumenten tus posibilidades de contratación o mejora profesional.

Es por ello, que en los próximos post te daremos más herramientas, para ir enriqueciendo tu Ikigai Profesional.

 

Si en tu lista de año nuevo estaba encontrar o mejorar tu empleo, te propongo ponernos manos a la obra y actuar.

¿Has leído o escuchado que una de las claves para lograrlo es pedir un deseo al universo?

Pues sí, cuando consigues plasmar en un papel, con más o menos arte, un dibujo de algo que representa la situación deseada, ya es un avance. Cuando visualizas como y donde quieres trabajar también lo es, pero con eso no es suficiente.

La visualización te ayudará a lograr objetivos; de hecho deportistas de élite la utilizan en sus entrenamientos; y mejorar tu situación laboral no es un objetivo menor. Al igual que hacen los deportistas, debes planificar, entrenar y ejecutar. Importante también, vigilar tu mente para que no te sabotee. Ese es el escenario en el que el universo responderá con oportunidades para ti este año.

Si ya tienes tu objetivo plasmado en un papel, tu empleo tendrá nombre y apellidos, sabrás en que sector lo encontrarás, y quizás hasta el nombre de tu futura empresa.

Pero si pasan los días y los empleadores no dan señales de vida, es que hay algo más que debes hacer.

Y no, no es que seas un bicho raro, ni que la vida se haya olvidado de ti el día que repartió “suerte” y por ello se resisten a llamar. Es tu mente que te sabotea con esos pensamientos.

Parte de lo que te falta es encontrar a las personas adecuadas para cada momento, aprender a pedir lo que necesitas de forma concreta y aceptar su ayuda.

Sabes ya de la importancia de conocerse y ponerse en valor. Hoy quiero ofrecerte una herramienta aplicada a la búsqueda de empleo en la que necesitarás la colaboración de los demás, y que te servirá de ejercicio para aprender a pedir concretamente aquello que necesitas mientras aprendes más sobre ti mismo.

La ventana de Johari

Con ella descubrirás información sorprendente sobre ti. Desde tu percepción y la de las personas con las que has tenido relación profesional y personal.

Te ayudará a configurar un perfil más concreto, a descubrir áreas de mejora, fortalezas y nuevas competencias o habilidades que no tenías presentes y que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

 

Utiliza la información que te arroje su uso para reconstruir tu curriculum, mejorar tus entrevistas, o tu propuesta de valor.

Ayuda a tus socios en el universo y acepta el feedback de los demás sea cual sea.

¡Comenzamos!

 

Se trata de obtener información sobre ti correspondiente a cuatro áreas diferentes. Las desgloso en el cuadro a continuación.

Trabaja con las tres primeras, cualquier cambio en alguna de ellas influirá directamente en las demás.

Cuanto más amplia sea tu Área Publica más oportunidades encontraras profesionalmente. Serás más visible para empresas y empleadores si trabajas en visibilizar tu marca personal.

El área ciega es un tesoro; Con ella puedes ampliar de forma sencilla “El Área Pública”.

Pregúntate porque los demás ven en ti cualidades o capacidades que tú no habías tenido en cuenta. ¿Las estás sacando rendimiento? ¿Las valoras adecuadamente? 

Si tienes un Área oculta con demasiadas anotaciones, piensa si esto influye en que los empleadores no te llamen. ¿Estas utilizando los canales de comunicación adecuados?  ¿Tienes un curriculum que invite a seguir conociéndote? o ¿Los portales de empleo que utilizas son adecuados a tus intereses?, etc.

Si una vez que hayas hecho este ejercicio, crees necesario que te ayúdennos a explorarlo, no dudes en contactar con nosotros pulsando el siguiente botón.

Además, si es la primera vez que nos lees, te invito a empezar desde el principio en la entrada REINVENTARSE, o si te apetece puedes seguir con la siguiente entrada de la serie BUSCA EMPLEO CUANDO TENGAS EMPLEO.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

Serloquehiciste-scaled

Ser lo que hiciste el último verano

Estamos a primeros de año, estrenando este 2022, un año cargado de incertidumbres y amenazas, que se recibe con la cautela del que sabe que todo puede cambiar ya en un segundo. Es tiempo de repasar nuestros propósitos vitales, nuestros objetivos anuales y que logramos conseguir en el año anterior. Quizá seas de los que se propusieron emprender una nueva vida profesional o quizá te propusiste dar un impulso a tu actual carrera, en cualquiera de los casos estamos aquí para ayudarte a mantenerte enfocado en tus resultados y es por ello que en este primer post del año queremos terminar con la serie de entradas que tienen que ver con el IKIGAI para la BÚSQUEDA DE UN EMPLEO o REINVENCIÓN PROFESIONAL.

Seguimos indagando en esta forma particular de buscar un nuevo futuro profesional desde dentro, desde aquello que somos que es justamente lo que podemos ofrecer. Venimos trabajando esta metodología desde la entrada El niño que fuimos debería buscarnos el empleo, en ella apuntamos el concepto del IKIGAI adaptado a la búsqueda de empleo o salida profesional.

En las dos últimas entradas hemos trabajado dos conceptos que habitualmente se pasan por alto en la búsqueda y que son primordiales en nuestra diferenciación en el mercado y en nuestra cualificación como profesionales.

– Nuestras pasiones – como una vía para buscar trabajar de aquello que siempre nos gusta hacer.


– Los talentos – como un acercamiento a dedicarnos a aquello que se nos da bien de forma innata.

Le llega el turno a aquello que generalmente ponemos en primer lugar en nuestro curriculum, y son nuestras habilidades/experiencias y nuestros aprendizajes/conocimientos.

Sin duda el Curriculum es un documento curioso, a caballo entre el pasado y el futuro, lo que fuimos y lo que queremos ser; nuestros talentos y pasiones hablan del presente, de quienes hemos sido todo ese tiempo y seguiremos siendo en el futuro; es decir, esa parte inmutable e íntima que conforma nuestra marca personal, nuestra seña de identidad diferencial, de la que no podemos desprendernos, ni debemos menospreciar. 

 

Pero en el curriculum hay dos caras nuestras que debemos comprender:

– Nuestro pasado en función de lo que hicimos y lo que aprendimos haciéndolo, habla de quienes somos hoy también. Aquí queda englobado todo aquello que hicimos en nuestra vida y que de alguna forma aportó valor a otros, generalmente se suele confundir con aquello por lo que te pagaron, pero esa es solo una parte de lo que hiciste. Recuerda, para aportar valor hay que poner el foco en aquel que lo recibe; que cosas hiciste que resolvió problemas a otros, independientemente si fuiste directamente remunerado por ello o no. De igual forma ocurre con nuestros aprendizajes, es probable que mucho de lo que sabes lo aprendieses en alguna formación, pero otras cosas las aprendiste trabajando, colaborando, viviendo, esos aprendizajes van más allá de los meros conocimientos que pudieses adquirir en un libro, comprender la diferencia, es saber vender experiencia en lugar de formación.

– Nuestras aspiraciones, inquietudes y objetivos actuales hablan por nosotros mismos de quienes queremos ser en el futuro, sobre como hablan de nosotros nuestros actos y errores  pasados hablamos en este otro post, que te invitamos a visitar. Este apartado cierra este capítulo, y es que saber lo que se quiere es vital en la búsqueda de empleo, ya conocerás la famosa frase de que no hay puerto seguro para el barco que navega sin rumbo.

De esta forma el curriculum como herramienta paradigmática de la búsqueda de empleo y reinvención profesional, toma un nuevo impulso más allá de lo que hicimos, para convertirse en un relato constructivo de valor que no solamente debe repasar  nuestras actividades pasadas y el valor que tienen hoy, sino que es una declaración de intenciones en el presente, para dar valor a un futuro  que aspiramos poder construir, a través de nuestra próxima actividad profesional.

Dicen que el curriculum tradicional ha muerto, aunque creo que sigue siendo una herramienta de autoconocimiento extraordinaria para comprender quienes somos, como llegamos a nuestra situación actual y cuales son nuestras aspiraciones y objetivos futuros, su estructura, contenidos, desarrollo y formatos no es el objetivo de este post de hoy, sino recoger todo lo aprendido en esta serie de IKIGAI para la búsqueda de empleo con el fin de construir un relato muy completo sobre quien eres como buscador de empleo desde tu propio punto de vista. Comprenderte, entenderte, asimilar las decisiones que tomaste en el pasado y sus consecuencias hoy son el punto de partida para poder aspirar a cambiar,  para poder aspirar a hacer para ser quien tu deseas.

Recuerda, si es la primera vez que nos lees, te recomiendo que empieces por el principio en esta entrada: REINVENTARSE.

Y si quieres seguir leyendo la siguiente entrada puedes encontrarla en APRETANDO LOS DIENTES SOLO CONSEGUIRÁS UN DOLOR DE MUELAS.

 

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

SUPERMAN-EN-LA-COLA-DEL-PARO

Superman en la cola del paro

   ¿Te imaginas a Superman en la cola del paro? Es difícil de imaginar verdad, y sin embargo no dista tanto de la realidad en tu búsqueda de empleo; en esta entrada vamos a seguir trabajando con el concepto del IKIGAI y un poco más abajo descubrirás porqué.

Recuerda que venimos de una entrada anterior que puedes encontrar aquí. Y si es la primera vez que nos lees deberías empezar por esta otra entrada.

Ikigai es una forma de vida en la que ponemos en valor todo aquello que somos, no poniendo el foco solamente en el pasado (aquello que sabemos y aquello que hicimos) sino tambien en el presente (aquello que somos), y en el futuro (aquello que queremos ser y ese mundo en el que queremos vivir).

En la entrada anterior hablamos sobre nuestras pasiones que resumimos como esos verbos con los que nos gusta bailar, una bonita forma de conectar con ellos es recordando el niño que fuimos y que andábamos haciendo cuando nuestra madre nos llamaba a comer y no la hacíamos ni caso. Sin duda estábamos jugando pero ¿a qué? En esos juegos está el germen de lo que somos, la base de nuestra motivación más intrínseca, pero no es la única, hoy toca hablar de los talentos.

 

2. Eres aquello que se te da bien hacer de forma innata: Tus talentos.

Habitualmente no valoramos aquello que no nos ha repercutido económicamente, lo abandonamos en el cajón de lo privado, de lo íntimo, bajo la llave de nuestro ser más crítico con nosotros, que sin duda somos nosotros mismos.

Poner luz a nuestros talentos es abrir ese cajón y dejar que el mundo lo valore en su justa medida, sin olvidar que una opinión no tiene porqué ser la verdad, tanto si es un halago como una crítica. Nuestros talentos tienen más que ver con nuestra autoproyección, como nos vemos y nos queremos a nosotros mismos, cuanto más ocultos estén, menos es el amor a nosotros mismos que nos tenemos. Son sin duda una medida de nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos. Si nuestras pasiones nos hacían humanos, los talentos nos hacen únicos y fíjate que cuando los estamos guardando en ese cajón olvidado, estamos privando al mundo de ellos. Es el talento lo que te diferencia de las máquinas, y no tu capacidad de trabajo, honestidad o tu productividad. El talento es una característica netamente humana.

 

Te propongo un juego, contesta de forma inmediata a esta pregunta y disfrutemos de la respuesta.

Si fueras un superhéroe ¿Qué superhéroe serías?

Me imagino tu cara de incredulidad,

¿Qué tiene que ver el universo de Marvel con la búsqueda de empleo?

 ¿Por qué nos cuesta tanto ver a Superman en la cola del paro?

 

Todas y cada una de las personas que están en este mundo, las que estuvieron y estarán, todas sin excepción, tienen al menos un talento que las hace únicas, algo que de forma innata se les da bien hacer y no pueden explicar el porqué, conectar con esa parte nuestra hace que todo fluya, pues sin necesidad de conocimientos ni de experiencia, conectados a esa habilidad nos ponemos a la cabeza de carrera casi sin hacer un gran esfuerzo, quizá leyendo estas líneas seas ya capaz de apuntar en esa nueva lista algunas de esas habilidades (te recuerdo que debes olvidar si alguien te pago por ella alguna vez), si no te viene de forma natural indaga en tu superhéroe, mira alguna de sus películas y descubre la magia de encontrarte en él.

Si no eres capaz de encontrarlo con esa dinámica te propongo que además preguntes a tus amigos y familiares, pregúntales que se te da bien hacer de forma innata y apunta sus respuestas sin valorarlas una vez más.

Evidentemente si tienes cuadernos escondidos, dibujos olvidados en alguna carpeta, poesías o escritos repartidos entré hojas de libros apilados, si tienes proyectos golpeando tu sueños por las noches, quítales el polvo y apúntalos en tu lista, recuerda que tú eres tu peor consejero, y si te dices a ti mismo que no tienen valor, deben estar en tu lista.

 

Puede que incluso la veas como una parte oscura tuya, la ocultes porque te avergüences de ella, quizá la asocies a algún episodio desagradable en el pasado, y por ese motivo la menosprecies, pues te pido que indagues incluso ahí y que lo añadas a tu lista, una lista que estará llena de frases completas o de palabras sueltas, libérate y solo apunta en esa lista, una lista que es la lista que te convierte en el ser único que eres, más allá de lo que sabes o hiciste, más allá de tus estudios o trabajos anteriores, independientemente de tu experiencia profesional o en apoyo a la misma.

Un superhéroe tiene la responsabilidad de conocer primero cuáles son sus dones y una vez conocidos, debe tener la valentía de usarlos conscientemente para ponerlos al servicio de los demás (y porque no, a cobrar por ello).

Está claro que con estas dos listas delante de ti, ahora te preguntarás…

 ¿Y de que me sirve esto para buscar un empleo?

 Dice el refrán que la paciencia es la madre de la ciencia, trabaja en profundidad estas dos listas y espera nuestra siguiente entrada.

Si no puedes esperar, no te preocupes, siempre puedes reservar media hora de sesión con uno de nuestros coaches y siempre puedes seguir al siguiente post de esta serie sobre empleabilidad en SER LO QUE HICISTE EL ÚLTIMO VERANO.

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.