Manos y Lluvia

La despedida

    No había podido despedirse de él, su corazón se había parado a causa de aquel infarto repentino y ahora estaba allí, bajo un mar de lágrimas y una tormenta, viendo como su amor inundaba el suelo y buscaba aquel agujero a sus pies, en un desesperado intento por aferrarse a él hasta el final.
 
   Aquella mañana, como tantas otras, había salido de la habitación de puntillas para evitar despertarla, y ahora aquel sueño placentero se había transformado en una pesadilla.
 
 
   Agotada tras la luctuosa experiencia, llegó a su casa y se derrumbó sobre la cama derramando sus últimas lágrimas sobre una almohada que aún olía a él; y con el anhelo de unos besos que ya no volverían, se durmió.
 

    A la mañana siguiente, al despertar, se sintió presa de una pesadilla de la que no podía escapar, pesadamente se arrastró hacia el baño mientras cientos de recuerdos desfilaban por su memoria a la espera de encontrar una despedida a la que aferrarse.

   Quizá una ducha de agua caliente amortiguará la tristeza que sigue oscureciendo mi alma. – pensó.
 
   Abrió el grifo del agua caliente y observo como el agua escapaba por el desagüe, quizá buscándole a él, quizá buscando el vacío que había dejado en su vida, y entonces lo descubrió.
 
   Allí, en el espejo, había un mensaje oculto que el vapor le había revelado; no sabía cuanto tiempo había esperado su oportunidad, pero ya nada importaba. Se acercó despacio y con delicadeza, toco cada trazo, recorrió cada letra, cada rincón de aquella frase; su alma se estremeció con aquella última caricia de amor que le resultó aún más intensa de cuantas pudo recordar, y con una sonrisa dibujada en su rostro pronunciaron aquella última frase juntos.

SIEMPRE TE QUERRÉ

Compártelo si te gusto, y deja tu comentario.

Deja un comentario

29 + = 30

Ayuda

Un momento para respirar

Un momento para respirar    Pesadamente entró en el  parque donde habitualmente disfrutaba de la comida, el único momento de descanso que se permitía cada

Leer Más >>

Una pregunta incomoda

Una pregunta incómoda    Nunca olvidaré aquella tarde de verano en compañía de abuelos, tíos y padres en torno a aquel roble milenario; allí, bajo

Leer Más >>

El golpe de gracia

Golpe de gracia    Tumbado sobre el campo de batalla, miraba a la cara a aquel que  sería su último contrincante, no podía comprender que

Leer Más >>