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Mirar atrás…para coger impulso

Foto de Reed Naliboff en Unsplash

Se acerca el final del año, y entran ganas de echar la vista atrás. Las webs y redes sociales se cargan de contenidos que tienen mucho que ver con hacer balance del año que acaba, aunque si lo piensas un poco, ¿qué es un año?.

El tiempo es un convencionalismo, vaya, un invento del ser humano, porque de forma innata necesitamos medirlo todo, compararlo todo para de esta forma, adelantarnos a un futuro incierto y peligroso. Hacer balance, es centrarnos en el pasado, echar una mirada al retrovisor de nuestra vida y comparar nuestros propósitos con nuestros resultados. Si al principio del año nos propusimos adelgazar, la báscula hoy nos confrontará con la realidad de quienes somos y de lo comprometidos que estuvimos con nosotros mismos.

Con las comparaciones, conviene tener cuidado, porque habitualmente cometemos un error que tiene que ver con aquello con lo que nos comparamos, es decir, con la referencia, de esta forma simplificamos el análisis a la máxima expresión, y habitualmente nuestro cerebro nos hace trampas, llevando la comparación con aquello que nos es muy difícil de alcanzar. El motivo de esa forma de actuar tiene que ver con el ponernos en la posición de víctimas, que como sabes, lejos de ayudarnos de cara a lo que tenemos por delante, nos frenará.

El buscador de empleo, cuando hace balance pensará en lo mucho que se esforzó en alcanzar el objetivo, la cantidad de currículums que imprimió, la cantidad de ofertas a las que aplicó, todas esas entrevistas que no lograron su objetivo y enfrentará toda esa frustración con el hecho de que no ha logrado su objetivo. Cuando no logramos el objetivo, sufrimos una decepción para con nosotros mismos, que reduce nuestro amor propio, y eso justamente logra el efecto contrario al que debemos buscar, empoderarnos.

Pero además el objetivo del buscador de empleo, es un objetivo público, y el fracaso en su consecución es por consecuencia algo que sabrá todo el mundo, este hecho, provoca además un segundo riesgo ligado con sentimientos de incapacidad y vergüenza. Una montaña emocional que lejos de empoderarnos de cara a nuestros siguientes pasos, nos invitará a la reclusión y al alejamiento de la acción.

Llega el momento de cerrar ciclo, de echar la vista atrás desde el desapego emocional al resultado, llega el momento de centrarnos en lo que logramos hacer y reflexionar sobre lo que debemos hacer desde hoy para cambiarlo, llega el momento de seguir construyendo desde la comprensión de que hicimos todo lo que supimos y pudimos hacer, y que precisamente por eso ahora estamos en disposición de dar el siguiente paso, subiendo el nivel del esfuerzo, sintiendo que ahora si que podemos lograrlo. 

No hay cierre de ciclo, sino superposición de acciones, de situaciones, de comprensión sobre lo que hemos alcanzado, y que hemos aprendido sobre ello, llega el momento de utilizar la arena del fracaso, para crear la argamasa que nos permita construir el siguiente peldaño en la escalera hacia nuestros propósitos.

Por eso te invito a que te desapegues del resultado y te centres en tus logros, aquello que fuiste capaz de hacer y reflexiones de forma sincera sobre lo que necesitas repetir, lo que necesitas mejorar, aprender, conocer, lo que necesitas alejar para poder avanzar, lo que precisas comprender sobre lo que te impidió lograrlo durante este último año para desde ahí, crear las condiciones que te ayuden a crecer, a compartir, a impulsar hacia delante tu búsqueda, con el convencimiento de que estás tras este último año, un poco más cerca de lograr tu objetivo.

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Tu tiempo, tu aliado o tu verdugo

Cuando “estas parado”, es como si el reloj avanzase muy despacio, las horas se hacen largas y el vacío que generan afecta profundamente a la búsqueda de empleo.

Ya hemos hablado sobre la gestión emocional en tiempos de búsqueda y de como buscar desde dentro; conocernos a nosotros mismos y saber qué queremos es un puntal fundamental de nuestra búsqueda, nos mantiene enfocados y activos, pero…

¿Cómo manejar tantas horas disponibles? 

Existe un riesgo muy elevado de caer en la procrastinación, una palabra muy de moda desde hace algún tiempo cuando se habla de productividad, ya que no hay nada tan improductivo como procrastinar, pero ¿Qué es procrastinar?.

Verbo que indica diferir, aplazar algo que sabes que has de hacer.

¿Verdad que es una definición muy escueta?

Procrastinar es dejar para luego lo que puedes hacer ahora, lo que necesitas hacer, lo que tienes que hacer, y eso tiene una connotación de obligación, es decir, aquello que tenemos que hacer está generalmente en las antípodas de lo que nos apetece, del lo que queremos hacer.

El mundo en que vivimos es un mundo, al menos en países desarrollados o en vías de desarrollo, donde lo que prima es la gratificación inmediata, deseo algo y de forma automática surgen en mi mente multitud de opciones donde acudir para sofocar mi necesidad; bajo este paradigma está sustentada la economía de consumo en la que vivimos.

La base del éxito de una persona sobre sus objetivos y propósitos se sustenta en su capacidad para postergar la gratificación inmediata, darse ese segundo extra para decidir conscientemente entre lo que necesito hacer y lo que me apetece. Nuestra biología juega en nuestra contra, todo ser vivo siente una pulsión hacia lo que le supone placer y la contraria hacia lo que le supone un riesgo al sufrimiento o la supervivencia; te dejo un par de videos muy divertidos que aclaran muy bien este concepto.

 

En este par de videos sobre la prueba de Marshmallow se analiza la capacidad de resistencia de unos niños a la gratificación inmediata y como afecta eso posteriormente en su desarrollo personal durante su adolescencia.

Aprender a resistir a la gratificación inmediata es aprender a ser libre, es aprender a centrarse en lo que es importante en lugar de dejarse llevar por las emociones, y para ello debemos comprender nuestras emociones y el valor de nuestras prioridades.

Trabajar las prioridades, saber que necesitamos hacer para alcanzar nuestros objetivos y sobreponernos a esa sensación que nos aleja de ellos, es el trabajo que nos permitirá crecer profesional y personalmente.

La gratificación inmediata se comerá tu tiempo y por tanto tus opciones en forma de ladrones del tiempo, todos ellos te ofrecen algo a cambio de tu tiempo, algo que es más agradable que enfrentarte a lo desconocido o al vacío que supone disponer de tiempo libre.

 

No voy a hablarte en este artículo sobre los ladrones del tiempo, encontrarás un artículo maravilloso sobre ellos en la entrada de este mes llamada Los ladrones del tiempo, ¿Cuáles son y cómo me afectan.

Sí te quiero hablar sobre tus prioridades y de como trabajarlas para poder hacer que tu tiempo se convierta en un aliado y no en un enemigo en tu búsqueda de empleo (o en cualquier otro objetivo que acometas).

Para ello me gustaría que cogieses un bolígrafo y un papel, en el papel apunta dentro de círculos, cuales son los problemas a los que te enfrentas en tu día a día, dejando un hueco en el centro del folio. Recupera tambien el trabajo que hicieras en la Rueda de la vida (si no sabes de que te hablo, lo encontrarás aquí), de ese trabajo, salieron una serie de acciones a tomar para avanzar en tu vida tanto personal como profesional. Coloca la primera acción en el centro y traza líneas que unan ese trabajo con el problema que solucionaría para así descubrir como tus acciones pueden cambiar tu vida.

Toma conciencia de como tomar esas acciones como prioritarias podrían cambiar tu vida, y descubre como el tiempo y su gestión pueden ayudarte o alejarte de esa vida, en función de tus prioridades.

Dejarte llevar por la gratificación inmediata y los ladrones del tiempo te alejarán de la vida que deseas, centrarte en las acciones que te has propuesto te llevarán directamente a lograr tus objetivos.

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Buscar el equilibrio, no es estarse quieto

Foto de Loic Leray en Unsplash

Mes de marzo, mes del equilibrio. En realidad, nos pasamos la vida subidos en una balanza de platillos intentando equilibrar nuestra vida, buscando una estabilidad que nos de la seguridad necesaria, para sentirnos felices. El equilibrio del ser humano tiene poco que ver con esas imágenes de piedras estáticas en posición inestable, nuestro equilibrio tiene más que ver con esta imagen de portada que te he compartido, tiene riesgo, pero tambien tiene movimiento, dirección y foco.

La búsqueda del equilibrio y la felicidad es algo que está en el imaginario popular en todas las culturas; en la hispana, es habitual hablar de tres áreas fundamentales que son la salud, el dinero y el amor, y rara vez conseguimos que todas ellas estén alineadas.

La serie de post que estoy escribiendo en el blog tienen que ver con la empleabilidad y por tanto a primera vista, es algo relacionado fundamentalmente con una de las áreas: el dinero, pero pensar que de aparentemente cada área es un contenedor único y separado del resto, es un error grave que comentemos en nuestra búsqueda de empleo, cada área se ve afectada por las demás y todas ellas por tanto, afectan a tu búsqueda.

Esta herramienta indaga precisamente en las áreas de influencia y equilibrio de tu vida, aquellas cosas que le dan sentido para ti a tu existencia, y en la prioridad que tienen para ti en el momento actual. Para crear esta herramienta, utiliza un papel o una pizarra, y traza un círculo en ella, después corta el circulo con dos trazos perpendiculares de forma que te queden cuatro quesitos iguales, posteriormente, hazlo de nuevo para conseguir que los quesitos finalmente sean ocho. Te quedará una figura más o menos así.

Cada uno de los quesitos representa una de esas áreas de tu vida que son importantes para tí y que suelen coincidir de alguna forma con las dimensiones de cada ser humano, te pongo un ejemplo pero siéntete libre de ajustarlo a tus necesidades:

Salud, Trabajo, Familia, Amor, Amistad, Ocio, Desarrollo personal y Contribución (ayudar a otros)

Pon el nombre en cada uno de los quesitos por la parte de fuera, así.

Esto ya va tomando forma, cada uno de esos cuadrantes tiene un valor subjetivo que va de 0 en el centro a 10 en el exterior del círculo. De forma que toca ponerse a trabajar en él, te recomiendo que si estás buscando empleo dejes para el final ese quesito del trabajo, olvídalo y empieza por cualquier otro.

 

Piensa, siente como estás en cada una de esas áreas y pon un punto allí donde creas que estás en cada área, a su lado pon el número que lo representa, te quedara un juego de esos que hacíamos cuando éramos niños de unir puntos anexos dejando una huella de como nos sentimos en el momento actual, esa huella será más circular cuanto mayor sea el equilibrio que sientas, no te preocupes, estoy seguro que te ha quedado más o menos como una estrella, y entonces surge una pregunta de forma habitual.

En el ejemplo adjunto a tu izquierda, verás un típico ejemplo de un buscador de empleo, donde el trabajo representa un dos, y verás que la familia, la salud y el amor están también resentidos, esto es algo que nos muestra muy bien como la falta de un empleo y de recursos económicos acaba afectando a otros aspectos de nuestra vida, discusiones en el seno familiar sobre la escasez de recursos y preocupaciones que van minando al buscador de empleo, mientras que su tiempo disponible por otra parte, le ayudan en otras áreas de su vida. Gracias a la disponibilidad de más tiempo libre puede utilizarlo para recuperar el contacto con amigos, tener más tiempo de ocio, ayudar a otros  o invertir en desarrollo personal.

 

El siguiente paso está en dar un paso al frente, y decidir que hacer para equilibrar esta rueda que no puede girar.

El buscador de empleo, sabe que sus problemas se pueden arreglar si encuentra un empleo, y por ese motivo la búsqueda de empleo se convierte en una obsesión, pensando que resuelta esa área, las demás quedarán como están, esto es algo común, pensar que el resto de áreas podremos mantenerlas arriba, pero es una falsa creencia, toda acción tiene consecuencias y lo sabemos. Debemos comprender que estas áreas no tienen el mismo peso para nosotros en nuestra vida y eso tiene mucho que ver con nuestros valores. Por ello trabajar los valores antes de utilizar la rueda de la vida es fundamental para evitar un enfoque erróneo con esta herramienta. Si mi foco está en la familia y tengo alguien enfermo a quien cuidar, el tiempo que tengamos disponible nos llevará de forma inconsciente a sus cuidados y nos frustraremos porque no somos capaces de encontrar empleo.

Si mi foco está en mi contribución a otros, utilizaré mi tiempo disponible en asociaciones que promueven ayuda desinteresada y participación e igualmente nos frustraremos por nuestra búsqueda infructuosa. Estos son solo algunos ejemplos.

Para que la rueda de la vida sea útil, ten en cuenta entonces, quien eres y que quieres antes de ponerte en la labor de volver a colocar nuevos puntos sobre la rueda utilizando un nuevo color, teniendo en cuenta ahora como te gustaría estar dentro de un año. No olvides que cada crecimiento en un área puede suponer un decrecimiento en otras y en esta ocasión empieza por la que creas que va a tener más impacto en tu vida. Se sincero contigo mismo, no te engañes. Te quedará algo así.

Ahora, tras este segundo trabajo, llega el momento de la verdad para lanzarse a la búsqueda del equilibrio, de forma inconsciente, casi sin darte cuenta te has dado todo esto:

1) Un objetivo concreto.

2) Te has puesto un plazo de un año para lograrlo.

3) Sabes que vas a conseguir si lo alcanzas, que vas a ganar y a quien afectará en positivo, y a quien tendrás que cuidar porque le afectará en negativo.

Aquí casi no llega nadie, intenta concretar un poco más tu objetivo, lo más concreto que puedas, y solo entonces, empieza a apuntar en un papel al menos diez cosas que puedes hacer para lograr alcanzar tu objetivo en ese tiempo. No sueltes el boli hasta que no tengas esas diez tareas.

Si tienes dudas sobre esta herramienta o sobre los pasos para lograr el objetivo que te hayas propuesto, sabes que nos tienes a tu disposición, contáctanos y ponte en marcha, ahora.

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Detrás de lo que temes, espera lo que deseas

Regresamos a nuestra serie sobre empleabilidad que comenzó con REINVENTARSE, si es la primera vez que lees esta serie, te recomendamos que empieces por ella.


Hemos entrado de lleno en el uso de herramientas para la búsqueda de empleo, y hoy toca una que probablemente sea la más poderosa de todas ellas. Empezamos hace algunas entradas trabajando en profundidad el autoconocimiento como un primer paso para saber vendernos en el mercado laboral, y como ya comentamos, un contrato laboral es cosa de dos, hoy toca empezar a trabajar nuestras posibilidades en el otro lado de esta relación.


Hemos empezado conociendo cómo poner en valor no solo nuestro pasado, indagando en las experiencias profesionales pasadas así como los conocimientos adquiridos, sino también como diferenciarnos del resto a través de dos áreas que nos hacen únicos, nuestros talentos y nuestras pasiones, con ellas de la mano, logramos atraer el posible interés de nuestros interlocutores, pero llega la gran pregunta.

¿Quiénes son nuestros interlocutores?

Ya sabes, si nos estás leyendo desde el principio, que no nos gusta plantear la búsqueda de empleo con una actitud pasiva; desde ese punto de vista, los interlocutores serán personas que probablemente no conocemos de nada y que llegan a nosotros para hacernos una entrevista, tras haber alcanzado un proceso de selección. Actuando de esta manera con nuestros entrevistadores nos encontraremos con un problema, en la ecuación no entra una de las palabras más importantes en toda relación entre personas: La confianza.


Ya podrás imaginar que si queremos aumentar de forma exponencial nuestras posibilidades debemos incluir en la ecuación de búsqueda esta gran palabra, y para hacerlo hay una herramienta que es única: El Networking.

Hablar de Networking poco tiene que ver con la palabra «enchufar«, que como sabes es una práctica muy extendida en el mundo del buscador de empleo, en la que alguien consigue un puesto por «quien es» y no por su valía profesional. En el «enchufismo» lo que se promueve es un intercambio de favores donde el puesto de trabajo es una mera moneda de cambio.
En cambio el Networking es una herramienta definida de maravilla por el gran experto en la materia Antonio Domingo como:

Networking es el arte de crear, mantener y expandir nuestras redes de contactos generando relaciones de confianza.

Trabajar nuestro networking de una forma estratégica con el objetivo de aumentar nuestra empleabilidad, supone conocer en profundidad y de forma muy detallada nuestro objetivo, para después indagar en aquellos perfiles que quizá no conozcamos pero que podrían ayudarnos a cumplir nuestro propósito en empresas u organismos congruentes con nuestros valores.

Y te preguntarás eso ¿cómo se hace? ¿Contacto con ellos por redes? ¿Les llamo por teléfono? ¿Cómo me van a contestar si no los conozco de nada?.

Una estrategia de Networking debe de comenzar siempre concretando de forma definida nuestro objetivo. Una vez contamos con un objetivo muy concreto, debemos elaborar un listado de personas que conozcamos o nos conozcan y que de alguna forma estén relacionadas con ese objetivo.

En una segunda fase debemos buscar de forma proactiva las personas que creemos que podrían ayudarnos, relacionadas con el «universo» al cual queremos entrar, aunque no las conozcamos personalmente.

Para conocer a esas personas hay dos posibles vías:

– Llegar a ellas a través de contactos comunes.

– Llegar a ellas en vía directa.

Si contamos con contactos comunes con los que ya exista una relación de confianza, ese debe ser el camino elegido, aunque en muchas ocasiones esto no será posible y necesitarás hacer un acercamiento progresivo y sistemático para lograrlo.

A continuación te resumo en cuatro fases los pasos a seguir para llevar a cabo tu estrategia de networking.

 

Una vez establecido el objetivo de forma concreta, trabajamos en dos listados de personas que creemos nos podrían ayudar a lograr nuestro propósito.

1. Listado de personas de nuestra confianza que nos podrían ayudar porque están relacionadas de algún modo con nuestro objetivo, son personas que nos conocen y confían en nuestra valía.

2. Listado de personas que no conocemos o con las que aún no tenemos una relación de confianza y que podrían acercarnos a nuestro propósito.

eficientemente con una interfaz clara e interactiva. Ideal para preguntas frecuentes, detalles de productos o contenido multisección.

Si las personas están en el primer listado, tu siguiente paso está justo ahí, debes  hablar con ellas y hacer que conozcan tu situación y de qué forma podrían ayudarte. Si estas personas no saben de tu objetivo ¿Cómo podrían hacerlo? Debes pedirles de forma concreta aquello que pueda servirte de ayuda y que esté en su mano.

Aprovecha ese encuentro para preguntarles por su situación y si hay algo que tú podrías hacer por ellos.

Si las personas están en el segundo listado, comienza el juego del acercamiento.

Este juego ha de jugarse con paciencia y siempre huyendo de la urgencia o el mero interés. Es un juego sutil cuyo objetivo es ponernos en el radar de esa persona, que sepa que existimos para promover después un encuentro personal donde lograr una relación de confianza.

Hay múltiples estrategias y este no es el lugar donde explicarlas todas, para ello puedes contactar con nosotros aquí, pero te voy a dar una pista, si quieres llamar la atención de alguien, necesitas interesarte por él, por sus intereses, sus actividades, sus fechas señaladas, sus referentes y sobre todo sus necesidades. Para ello, hoy en día, hay multitud de vías, y hay que indagarlas todas con sutileza y paciencia, una relación no se consigue en una semana. Algunos de los canales a indagar son:

– Redes sociales del contacto.
– Productos del contacto, como libros, cursos, talleres, o presentaciones.
– Blog donde escriba.
– Eventos en los que participe o a los que acuda.
– Programas de radio y/o televisión en los que colabore.
– Podcast, retos, etc.

Recuerda, en esta fase lo que importa es conocer lo máximo posible a nuestro interlocutor.

Una vez que conoces a tu contacto a través de los medios que comentamos en el anterior apartado, llega el momento de empezar a establecer una conversación, haciendo preguntas en esos canales de comunicación, compartiendo contenido de valor con él, aportando tu visión sin entrar en polémicas. Compartiendo espacios, opiniones, participando de forma activa y mostrando interés; de esta manera empezamos a formar parte de la vida de nuestro interlocutor.

Recuerda, nunca, nunca debes atosigar, apabullar a tu contacto, debe ser una relación desde el respeto por el otro, aportándole todo el valor que podamos desde nuestro expertise.

Promovido por nuestro interlocutor o bajo nuestra propia petición, llegará un momento en el que la relación sea tan habitual que de forma natural surgirá un encuentro para desvirtualizarnos (eventos, congresos, formaciones, presentaciones, etc) y empezar a poner las primeras piedras de una relación de confianza que deberá basarse primero en la escucha, para después, a petición de la otra persona y con su permiso, podamos contar la nuestra. En ese momento, llegará la situación de mostrarnos, definir nuestras experiencias, nuestros sueños y anhelos y como podrás imaginar, nuestras necesidades.
Se que al leerlo, pensarás que es imposible, pero no lo es. Se que te dará miedo pensar que esa persona referente para ti en tu vida, está hoy muy lejana y te da vértigo pensar que pueda ser parte de tu vida, pero no olvides nunca, que detrás de eso que temes, está la posibilidad de hacer realidad tus sueños.

No olvides que en la definición de la palabra Networking está la palabra mantener, esto es un trabajo de por vida, mostrando un interés sincero por el otro, sin buscar nada a cambio, más que aportarle valor.

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Tú sabes que no buscas empleo

La búsqueda de empleo es una tarea muy bien descrita por parte de agentes sociales, mentores profesionales, orientadores laborales e incluso coaches de cambio profesional. Todos ellos saben que para encontrar trabajo hay que realizar una serie de pasos que ejecutados de forma secuencial terminan en éxito en un porcentaje muy elevado de los casos; esto es así eminentemente en países desarrollados o en vías de desarrollo. Pero entonces ¿Por qué cuesta tanto encontrar empleo?

La búsqueda de empleo es una tarea con una enorme carga emocional, en la que la persona suele embarcarse en una carrera contra el tiempo en el que cada día que pasa sin lograr el objetivo (un objetivo en teoría concreto) la autoimagen personal y la imagen social van decayendo, de forma que al pasar unos cuantos meses, los peores temores empiezan a hacerse realidad.

Ya hemos comentado en esta serie de post sobre empleabilidad que necesitamos aprender sobre nosotros mismos para colocarnos en la casilla de salida pero en algunas ocasiones, problemas más graves impiden nuestra empleabilidad, es cuando estamos perdiendo la partida nada más empezar y no nos hemos dado ni cuenta.

Los pasos a seguir para conseguir emplearte puedes encontrarlos en los anteriores post que empezaron aquí, y puedes embarcarte en la aventura de recorrerlos en soledad, pero la tarea se hace dura, sentirás como el fracaso te golpea sin poder tener una visión externa que te ayude a aprender de tus errores. Por ese motivo es mucho más grato (y efectivo) hacer el camino en compañía de otros, para acabar construyendo un equipo donde se multipliquen las posibilidades de éxito.

Además también puedes contar con la ayuda de profesionales como los que te he comentado al principio del post, personas que pueden abordar la tarea de ayudarte de forma diferente pero que sin duda te podrán aportar esa visión necesaria para que logres tu objetivo, aunque todos ellos saben que en ocasiones no funciona, en ocasiones hay algo dentro del buscador de empleo que impide su logro, algo que ni siquiera él conoce; es cuando ni siquiera sabes que en realidad, no buscas empleo.

En ocasiones la búsqueda de empleo se convierte en una cortina de humo, en una excusa para no abordar otros problemas, otros retos más grandes y a menudo complejos, que de forma inconsciente están presentes en la búsqueda, bloqueándola; en mi experiencia como mentor de busqueda de empleo lo he visto en varias ocasiones, personas que en realidad tienen otras tareas que ellos saben que son más importantes como tratarse de una enfermedad grave, cuidar a un familiar enfermo o incluso abordar un problema psicológico como puede ser la ansiedad, el stress o la depresión.

Te lo digo en serio, si en esta aventura no estás al 100%, sencillamente no estás, tu mentor podrá darse cuenta de este obstáculo que te está atenazando, pero no te podrá ayudar; en estos casos, sin duda el acompañamiento terapéutico se convierte en prioritario y la mentorización pasará a ser un complemento.

Hay muchos buscadores de empleo que dicen que cuando logren su trabajo, todos esos problemas desaparecerán, se acabará la ansiedad, el estrés o la depresión, pero generalmente ellos mismos saben que no es así, probablemente porque esos mismos problemas fueron los que les alejaron de su anterior trabajo.

Es importante que te preguntes que es lo primero en lo que piensas nada más levantarte por la mañana, esa es justamente tu máxima prioridad subconsciente, quizá esto te sirva de pista para saber si necesitas contar con un psicólogo que te ayude a recuperar tu centro, tu poder, tu fuerza de empuje, para desde ahí, RECONSTRUIRTE.

Te invito a que visites esta entrada para trabajar este asunto del equilibrio entre las diferentes facetas de nuestra vida en BUSCAR EL EQUILIBRIO, NO ES ESTARSE QUIETO.

Por cierto, como siempre recomiendo, si es la primera vez que nos lees, te recomiendo que empieces por el principio, en la entrada REINVENTARSE.

 Puedes continuar con la serie sobre empleabilidad en TRAS LO QUE TEMES, ESPERA LO QUE DESEAS.

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Superman en la cola del paro

   ¿Te imaginas a Superman en la cola del paro? Es difícil de imaginar verdad, y sin embargo no dista tanto de la realidad en tu búsqueda de empleo; en esta entrada vamos a seguir trabajando con el concepto del IKIGAI y un poco más abajo descubrirás porqué.

Recuerda que venimos de una entrada anterior que puedes encontrar aquí. Y si es la primera vez que nos lees deberías empezar por esta otra entrada.

Ikigai es una forma de vida en la que ponemos en valor todo aquello que somos, no poniendo el foco solamente en el pasado (aquello que sabemos y aquello que hicimos) sino tambien en el presente (aquello que somos), y en el futuro (aquello que queremos ser y ese mundo en el que queremos vivir).

En la entrada anterior hablamos sobre nuestras pasiones que resumimos como esos verbos con los que nos gusta bailar, una bonita forma de conectar con ellos es recordando el niño que fuimos y que andábamos haciendo cuando nuestra madre nos llamaba a comer y no la hacíamos ni caso. Sin duda estábamos jugando pero ¿a qué? En esos juegos está el germen de lo que somos, la base de nuestra motivación más intrínseca, pero no es la única, hoy toca hablar de los talentos.

 

2. Eres aquello que se te da bien hacer de forma innata: Tus talentos.

Habitualmente no valoramos aquello que no nos ha repercutido económicamente, lo abandonamos en el cajón de lo privado, de lo íntimo, bajo la llave de nuestro ser más crítico con nosotros, que sin duda somos nosotros mismos.

Poner luz a nuestros talentos es abrir ese cajón y dejar que el mundo lo valore en su justa medida, sin olvidar que una opinión no tiene porqué ser la verdad, tanto si es un halago como una crítica. Nuestros talentos tienen más que ver con nuestra autoproyección, como nos vemos y nos queremos a nosotros mismos, cuanto más ocultos estén, menos es el amor a nosotros mismos que nos tenemos. Son sin duda una medida de nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos. Si nuestras pasiones nos hacían humanos, los talentos nos hacen únicos y fíjate que cuando los estamos guardando en ese cajón olvidado, estamos privando al mundo de ellos. Es el talento lo que te diferencia de las máquinas, y no tu capacidad de trabajo, honestidad o tu productividad. El talento es una característica netamente humana.

 

Te propongo un juego, contesta de forma inmediata a esta pregunta y disfrutemos de la respuesta.

Si fueras un superhéroe ¿Qué superhéroe serías?

Me imagino tu cara de incredulidad,

¿Qué tiene que ver el universo de Marvel con la búsqueda de empleo?

 ¿Por qué nos cuesta tanto ver a Superman en la cola del paro?

 

Todas y cada una de las personas que están en este mundo, las que estuvieron y estarán, todas sin excepción, tienen al menos un talento que las hace únicas, algo que de forma innata se les da bien hacer y no pueden explicar el porqué, conectar con esa parte nuestra hace que todo fluya, pues sin necesidad de conocimientos ni de experiencia, conectados a esa habilidad nos ponemos a la cabeza de carrera casi sin hacer un gran esfuerzo, quizá leyendo estas líneas seas ya capaz de apuntar en esa nueva lista algunas de esas habilidades (te recuerdo que debes olvidar si alguien te pago por ella alguna vez), si no te viene de forma natural indaga en tu superhéroe, mira alguna de sus películas y descubre la magia de encontrarte en él.

Si no eres capaz de encontrarlo con esa dinámica te propongo que además preguntes a tus amigos y familiares, pregúntales que se te da bien hacer de forma innata y apunta sus respuestas sin valorarlas una vez más.

Evidentemente si tienes cuadernos escondidos, dibujos olvidados en alguna carpeta, poesías o escritos repartidos entré hojas de libros apilados, si tienes proyectos golpeando tu sueños por las noches, quítales el polvo y apúntalos en tu lista, recuerda que tú eres tu peor consejero, y si te dices a ti mismo que no tienen valor, deben estar en tu lista.

 

Puede que incluso la veas como una parte oscura tuya, la ocultes porque te avergüences de ella, quizá la asocies a algún episodio desagradable en el pasado, y por ese motivo la menosprecies, pues te pido que indagues incluso ahí y que lo añadas a tu lista, una lista que estará llena de frases completas o de palabras sueltas, libérate y solo apunta en esa lista, una lista que es la lista que te convierte en el ser único que eres, más allá de lo que sabes o hiciste, más allá de tus estudios o trabajos anteriores, independientemente de tu experiencia profesional o en apoyo a la misma.

Un superhéroe tiene la responsabilidad de conocer primero cuáles son sus dones y una vez conocidos, debe tener la valentía de usarlos conscientemente para ponerlos al servicio de los demás (y porque no, a cobrar por ello).

Está claro que con estas dos listas delante de ti, ahora te preguntarás…

 ¿Y de que me sirve esto para buscar un empleo?

 Dice el refrán que la paciencia es la madre de la ciencia, trabaja en profundidad estas dos listas y espera nuestra siguiente entrada.

Si no puedes esperar, no te preocupes, siempre puedes reservar media hora de sesión con uno de nuestros coaches y siempre puedes seguir al siguiente post de esta serie sobre empleabilidad en SER LO QUE HICISTE EL ÚLTIMO VERANO.

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Sal del camino de baldosas amarillas y encuentra tu empleo

De creencias y cuentos va la cosa.

1939   Se estrenó El Mago de Oz. Sus productores no recuperaron la inversión hasta su reestreno en 1949. Lo consiguieron gracias a encontrar en la TV el nuevo camino que la acercó a un público más amplio. En la película la pequeña Dorothy sufrió un golpe en la cabeza ¿Recuerdas? y al despertar descubre que un tornado ha atrapado su casa. El mundo tal y como lo conoce, desaparece y vuela hasta las tierras de Oz.

Perdida y confundida se encuentra con el Hada Buena del Norte quien dice a Dorothy que la única manera de regresar a Kansas es pidiéndole ayuda al misterioso Mago de Oz, pero para encontrarse con él debe seguir el camino de baldosas amarillas.

La vida a veces nos azota, nos tambalea y transporta a otros escenarios.

Personajes peculiares aparecen en la vida de Dorothy. Ellos refuerzan la idea o más bien su creencia de que se está mejor en casa que en ningún sitio. La información que consumimos sobre la realidad del mercado laboral, y nuestra propia experiencia de vida se construyen de manera similar. Nuestro cerebro procesa las experiencias vividas, las empasta a la información que recibimos de los medios de comunicación y así construye las creencias que nos limitan o potencian en la búsqueda de nuestro empleo.

Nuestra pequeña protagonista solo tiene que seguir el camino amarillo para conseguir su objetivo. No puede salirse de él. Si lo hace, la Bruja mala del Oeste pondría en peligro su vida y este es un motivo potente para no hacerlo.  

Una de las claves para conseguir el empleo que deseas es que cuestiones tus creencias. Si te potencian, suman, si te limitan te restan.

Piensa sobre los grandes temas que te importan. Quizás el amor, la familia, el dinero y en este caso el trabajo… pues esos pensamientos construyen gran parte de la realidad en la que vives.

¿De dónde provienen? ¿Quiénes son tus villanos, tus héroes o heroínas? ¿Y qué me dices de esos personajes que se cuelan en tu relato y solo hacen ruido?

Todas esas respuestas acaparan tu atención, tu energía y a veces, no siempre, son las responsables de tus resultados. Busca en tu relato quien es tu Hada mala del oeste, recuerda que con su escoba dibujaba en el suelo la palabra RINDETE.

Una vez analices tus respuestas podrás encontrar nuevos razonamientos y recursos que potencien caminos de colores diferentes en tu búsqueda de empleo.

¿Cómo se hace esto? Pues con cariño y sinceridad, eso siempre.

Comienza por responderte a estas cuestiones, las causas que influyen en tu momento laboral actual, y tu historia de vida.

¿Cuál es el motivo por el que estás en esta situación? ¿Qué hechos avalan este pensamiento?

¿Quién o qué es el responsable de ella?

¿Qué te da miedo con respecto a tu búsqueda de empleo? ¿De qué te protege ese miedo?

¿Qué tendría que cambiar para que lograses tu objetivo laboral? ¿Qué parte de ese cambio depende de ti?

Explora como estas respuestas se han acomodado en tu relato y después reescribe tu historia, crea nuevos caminos de baldosas, no solo existe el amarillo, aunque parezca increíble el melocotón, también puede ser un color…

 

REINTERPRETA TU HISTORIA

Eres la persona en quien más puedes confiar de tu entorno. Relata tus inicios y tu evolución. Todo cuento que se precie comienza así Érase una vez….

Incluye todos los pensamientos que brotan de esa vocecilla dentro de tu cabeza, seguro que justifican tu situación actual.

 

Clasifica tus respuestas. Pinta de verde las que dependen de ti, estas son las que puedes cambiar, y tacha aquellas que no dependen de ti, solo son ruido.

 

Los villanos existen. La información que te llega de los medios de comunicación son el ruido. Despierta el león que duerme en ti y permite que tu coraje alimente con fuerza las acciones que reforzaran tus nuevas creencias.

Quizás también encuentres algún que otro héroe o heroína al que agradecer parte de tu bienestar. Apóyate y camina junto ellos. Abandona la queja y conviértete en el protagonista de tu búsqueda proactiva de empleo.

Y por último aquí van algunas de las creencias camufladas en las historias de otras personas que también están buscando un nuevo camino laboral.

¿Son similares a las tuyas? Si es así, te ofrezco alguna reflexión para que puedas replanteártelas.

Las empresas no contratan senior y tampoco a junior.

Hay solo una parte de verdad en ella, pero esta creencia es un tornado para tu cerebro. Los datos están ahí, sí, pero tienen varias lecturas.

No eres el Espantapájaros que acompañaba a la pequeña Dorothy. Él se lamenta de no tener cerebro, esto le convierte en una persona a merced de las circunstancias. Has llegado aquí porque has sabido discernir en tu vida que quieres y que no. Por lo tanto, puedes decidir formar parte de ese otro tanto por ciento de Senior y Jóvenes que Sí tienen empleo.

Ya he echado varias ofertas, pero no me llaman.

Esperar no es una opción. No eres un elemento pasivo de tu historia, eres el protagonista, tu propio Héroe o Heroína. En vez de esperar, sigue caminando. Haz seguimiento a tu candidatura, recopila toda la información posible sobre las personas que forman parte de esa empresa, y contáctate con ellas para mostrar tu interés en la posición.

La sobrecualificación es un problema para que me den trabajo

¿De verdad?  Este argumento encubre la convicción de que debemos desarrollar los mismos puestos de trabajo que veníamos haciendo. Pone de manifiesto, aunque no lo creas, falta de amor por ti. Recuerda que ahí fuera el mundo está en constante cambio. Quizás es momento de empezar desde otro lugar.

 El Hombre de Hojalata buscaba un corazón, no caigas en el pozo de la tristeza o de la desesperanza. Busca apoyo emocional, pide lo que necesites y seguro que la vida si te pones manos a la obra, te lo concederá.

Tú tienes un corazón fuerte, solo tienes que darte una oportunidad. Mira con respeto las diferentes alternativas laborales que por tu experiencia y formación podrías desarrollar. Comienza y desde ahí, quien sabe a qué nuevos lugares podrías llegar.

Por lo tanto, si buscas otras lecturas encontrarás otros caminos.

Si es la primera vez que nos lees te aconsejamos que empieces la lectura por REINVENTARSE, o puedes saltar a la siguiente entrada en EL NIÑO QUE FUIMOS DEBERIA BUSCARNOS EL EMPLEO.

Si necesitas ayuda de uno de nuestros coaches ponte en contacto y solicita tu primera sesión gratuita a continuación.

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Cortesía de Bud Helisson

Reinventarse

Estás en una situación límite, y probablemente te has visto arrastrado hasta ella como le pasa al agua de un rio, condenada a formar parte del mar; Tu situación puede encuadrarse en alguno de estos escenarios:

  • Quizá tenías un trabajo desde hace algunos años y te acaban de despedir.
  • Quizá estás aún trabajando pero sientes que ya no es tu sitio, sin ambición, sin futuro, sin sentido.
  • O estás sufriendo bulling a diario para provocar que te marches.
  • Incluso puede que tuvieras que abandonarlo hace tiempo como consecuencia de algún asunto personal y ahora no sabes como volver a trabajar.

Quiero que esta entrada sea la primera de una serie creada para ayudarte a tomar conciencia de tu situación de partida para después, invitarte a tomar acción hacia un cambio orientado al éxito en este proceso de reinvención que te ronda por la cabeza. Es muy probable que tu parálisis por análisis se deba a que no sabes como embarcarte en la aventura de plantearse un cambio profesional, nuestra sociedad está acostumbrada a resolver sus problemas mediante metodologías y ese es el motivo de que centremos nuestros esfuerzos en ese como realizar el proceso de reinvención profesional o búsqueda de un nuevo empleo.

La pregunta más común cuando se busca empleo es:  ¿Cómo busco empleo?.

Además hay que tener en cuenta una cosa más, la necesidad imperiosa de un empleo suele llevar a la  “Búsqueda de lo que sea” que generalmente acaba haciendo el problema más grave de lo que ya será, y es que la búsqueda de empleo es una actividad que hay que mantener siempre en el tiempo aun cuando una persona ya esté trabajando, lo que no quiere decir que estés abierto a ofertas, sino que estás pendiente del mercado y su evolución, de ampliar tu red de contactos y de mejorar tu cualificación profesional.

BÚSQUEDA DE FUERA HACIA DENTRO

Esté tipo de búsqueda es la que hace el 95% de las personas; es una búsqueda basada en el objetivo que quieres alcanzar, generalmente se centra en la localización de ofertas publicadas en diferentes ámbitos, ya sean periódicos, webs de empleo o redes sociales. Nuestro trabajo no va más allá de intentar encajar en el perfil solicitado y aplicar ya sea entregando un curriculum o aplicando en la propuesta. Una vez aplicada, esperamos sentados la respuesta. En este caso como ves, lo que prima es tu comodidad y ese es el motivo de que haya tantas personas que lo utilicen a diario, pero lógicamente la comodidad tiene un precio que has de pagar como por ejemplo:

  • Elevadísimo nivel de competencia, ya que muchas personas aplicando al mismo puesto elevan las exigencias del contratador y reducen las expectativas salariales.
  • Escaso control sobre el proceso, ya que es externo a ti, cada paso a dar te será ajeno y democrático, y seguramente estará promovido por el contratador.
  • Baja capacidad de negociación de las condiciones de trabajo.
  • Y lo peor de todo, mediante este método  tendrás acceso escaso a las ofertas disponibles,  no logrando alcanzar ni el 10% de las mismas en el mercado al que te diriges.

Quizá ahora entiendas que la búsqueda de fuera hacia dentro es una búsqueda tan complicada y que resulta tan compleja de mantener en el tiempo, ya que a nivel emocional también se paga un precio en forma de estrés, falta de sueño, ansiedad, depresión, alejamiento de la vida social porque nos hemos puesto a nosotros mismos en el vagón de cola. Por estos motivos te invito a indagar conmigo en una metodología alternativa, mucho más divertida y productiva.

 

BÚSQUEDA DE DENTRO HACIA AFUERA

La búsqueda de empleo es un juego de relación entre dos partes, ambas son importantes y por lo tanto es necesario comprender que necesitamos asumir la posición que nos corresponde para desde ahí, ayudar a construir una relación sana, productiva y constructiva para ambos. 

Así que como te he comentado en un lado estas tú.

A tu lado está la empresa o profesional que busca contratar.

Y entre ambos debe crearse una relación de confianza que permita un acercamiento que asegure que todo será un éxito.

Sigue con la siguiente entrada y descubre lo que  Tinder puede enseñarte en la búsqueda de empleo o toma acción y agenda una reunión conmigo para el siguiente paso.

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